Recordemos que el principal objetivo de Erdogan es hacerle frente al régimen de Bashar Al Assad, el dictador sirio que está apoyado por las tropas rusas, tal es así que luego de una crecida de tensiones, el gobierno turco eligió traicionar al Kremlin y pedirle a Estados Unidos su sistema Patriot de defensa anti misiles para que lo apoye en la guerra en Ildib.
Aunque más allá de las tensiones entre países, el futuro del escenario de conflicto y el lugar que ocupará Rusia en el mismo, los actores que más están sufriendo actualmente son los niños del país de Medio Oriente. "Ahmed vive en el sótano húmedo de un estadio deportivo en la ciudad de Idlib, con cientos de otras personas desplazadas que se han congregado en las últimas semanas", explica The Washignton Post acerca de la situación actual de un niño de 13 años que creció rodeado de aviones y ruidos de bombas.
La historia de Ahmed es algo parecida a la de la niña cuyo video alcanzó aproximadamente 2,7 millones de visualizaciones en las redes sociales. En el mismo, el padre le explicaba a la niña que cada bomba eran fuegos artificiales y que había que reír cada vez que se escuche uno. La grabación fue posteada por un amigo de la familia que se encuentra ya fuera de Siria y en consecuencia llegaron los comentarios. "Estamos lejos de la guerra, no hay explosiones, no hay aviones, no hay muerte. Es un sitio nuevo, no tengo trabajo, pero estoy feliz", dijo el padre a un periódico turco.
Sin embargo, mientras algunos festejan y lloran de felicidad, otros tienen que continuar su vida en medio del enfrentamiento que causó una de las crisis humanitarias más grandes de los últimos tiempos. En tanto, Bashar Al Assad no tiene pensado parar hasta tener el control de todo el territorio. "A los 18 meses, Iman Leila se había congelado hasta la muerte", cuenta una historia publicada en The New York Times sobre como son los casos en Siria actualemente.
Las familias que todavía residen en Siria, muchas ya están acostumbradas a las bajas temperaturas, sin embargo, no es lo mismo tener que enfrentarse a climas helados huyendo de bombardeos y derrumbes ya que en ese contexto muchos duermen en carpas o directamente en la tierra. En consecuencia, en la última semana ya murieron casi 9 niños. "Una familia que trató de mantener un pequeño incendio en su tienda este mes terminó quemándolo mientras dormían, matando a dos niños", cuenta otro de los relatos publicados en NYT.