Aunque la reacción de Putin hacia el exterior fue "sutil", la reacción interna del Kremlin, sin embargo, promete ser mucho más dura. El analista político Alexei Chesnokov, citado por The Moscow Times, dijo en su canal de Telegram que "aquí no hay compromiso posible. Las medias tintas son peligrosas. La parte de la élite política que no exprese públicamente su apoyo a Putin se arriesga a ser considerada tarde o temprano como traidora".
Anteriormente a las acusaciones, la Administración Biden brindó un paquete de ayuda militar de 125 millones de dólares a Ucrania. La histórica enemistad entre los rusos y los ucranianos por la anexión de Crimea por parte de Rusia, hizo que la ayuda estadounidenses encienda todas las alarmas en Kremlin y las relaciones se tensen aún más.
El otro actor es China. Entre el jueves (18/3) y el viernes (19/3), USA y el gigante asiático se reunieron en Alaska en la primera cumbre de alto nivel. Tanto los funcionarios chinos como los estadounidenses se lanzaron duras críticas. Durante décadas, sostiene The New York Times, China se acercó a los gobiernos estadounidenses desde una posición de debilidad, lo que lo obligó, en ciertas ocasiones, a acceder a las exigencias de USA. Sin embargo, actualmente el país asiático ya no se encuentra en esa posición y se siente mucho más seguro respecto a su capacidad para desafiar a USA. Luego de los encuentros en Alaska, pocos funcionarios y expertos de ambas partes creen que haya una esperanza de mejora significativa en la relación entre ambos países, detalla The New York Times.
Los fuertes dichos y las duras políticas exteriores hacia China y Rusia llevadas a cabo por el presidente demócrata, darán los fundamentos necesarios para consolidar, aún más, la unión entre Xi Jinping y Vladímir Putin. No debemos olvidarnos de otro actor fundamental: Irán.
Este Eje ya se está consolidando, fundamentalmente, en la cooperación militar y juntos son capaces de contrapesar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en las áreas disputadas. Así como Biden esta proveyendo de armamento militar a Ucrania, lo mismo está haciendo el Kremlin con Irán. Por otro lado, China es el principal socio comercial de Rusia y este último le suministra gas mediante el gasoducto Siberia Power.
Se deberá prestar suma atención a las próximas decisiones en materia de política exterior del presidente Joe Biden ya que en el escenario planteado es más proclive una escalada de tensiones que una mejora en las relaciones bilaterales tanto con China como con Rusia.