La concentración máxima se dio en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos donde más de 10 mil conductores marcharon en reclamo.
Así, durante su primer trimestre como empresa pública sufrió una pérdida neta de US$ 1.000 millones. Ante la petición de comentarios por parte de los medios, la empresa no respondió inmediatamente.
Su mayor adversario, Lyft, tampoco tuvo éxito como empresa pública. En marzo solicitó su salida a la bolsa, con acciones que inicialmente se ofrecieron en US$ 72 y cerraron en US$ 78,79 al final del día de su debut. Sin embargo, a fines de mayo, sus propios inversionistas presentaron una demanda colectiva ante la compañía, alegando que les debía dinero porque habían comprado una participación de la compañía cuando las acciones cayeron a US$ 9,02.
Los demandantes afirman que Lyft sobreestimó su posición en el mercado durante su oferta pública inicial. El CEO de la empresa ya presentó su renuncia, luego de 4 meses cotizando en la bolsa.