Sumado a estos principios Google aseguró que no utilizará su tecnología para la construcción de armas, vigilancia, ni que puedan causar daño general ni a los derechos humanos.
Por su parte, el Proyecto Maven fue tomado y está siendo generado por Palmer Luckey y su startup Anduril Industries.
Palmer creó Oculus Rift (la empresa de realidad virtual) y luego la vendió a Facebook donde estuvo trabajando por unos años.
Finalmente, se salió de la empresa de Zuckerberg por tener motivaciones políticas relacionadas con el apoyo de Luckey al Presidente Donald Trump.
El nombre de Anduril salió a la luz en julio de 2017, cuanta Xataka, cuando la CNN informó de que el congresista republicano de Texas Will Hurd, había usado datos proporiconados por esta compañía como base para redactar un proyecto de ley de creación de un "muro inteligente" en la frontera mexicano-estadounidense, en detrimento del concepto tradicional de muro fronterizo.
El objetivo de la compañía era dotar este 'muro' no físico con cámaras, radares, sensores y drones para permitir la automatización de la actividad alrededor suyo y el correspondiente aviso a las autoridades. Sin embargo, como contábamos al comienzo de la noticia, su primer gran contrato ha venido de la mano de otra aplicación de la IA al campo de la seguridad nacional.
Luckey apuntó contra Google por su negativa a participar del Proyecto Maven, criticándolos fuertemente.
"Entendemos que los trabajadores del sector tecnológico desean construir algo que vaya a usarse para ayudar, no para hacer daño. Nosotros deseamos lo mismo, pero aislar a los militares de Estados Unidos podría tener el efecto contrario de lo que se proponen: Si las empresas de tecnología quieren promover la paz, deben estar con, no contra, la comunidad de defensa de los Estados Unidos".