Por supuesto, en la red social del pajarito, se burlaron del “obvio” consejo que estaba brindando el Presidente norteamericano y sumaron algunas otras soluciones a diversos problemas cotidianos al estilo "Trump".
En cuanto al uso de hidroaviones, los Servicios de Seguridad Civil de Francia publicaron un mensaje en Twitter en el que explicaban que el peso del agua lanzada desde el aire podría debilitar las estructuras de Notre Dame y causar daños colaterales en la zona. Además, el peso de la piedra aumenta al absorber la humedad y podría desplomarse todo el conjunto.
Poco después del tuit, en un acto público en Minnesota, un Trump más ortodoxo expresó que el fuego de París era algo "terrible de ver" y que el significado de la catedral va más allá de países. "Es parte de nuestra cultura, parte de nuestras vidas", dijo.
El neoyorquino ha reaccionado de forma crítica en otras tragedias sufridas en París, como ocurrió tras los atentados de noviembre de 2015, cuando sugirió que el número de víctimas habría sido inferior si las normativas de compra de armas fuera menos restrictiva. En junio de 2017, tras los atentados de Londres, el presidente atacó al alcalde de la ciudad, Sadiq Khan, por el comunicado en el que sostenía que "no hay razón para alarmarse".