Además, Panetta enumeró las acciones que, según él, habrá que llevar a cabo una vez que caiga el régimen sirio. “Es muy importante que no repitamos los mismos errores que cometimos en Irak”, destacó, argumentando que en Siria hay que preservar al Ejército y a la policía tras la salida de Al Assad.
Aunque la administración de Obama no se muestra a favor de una intervención militar en Siria, Panetta se refirió a la invasión de Irak de 2003, cuando USA, que lideró el operativo, disolvió las fuerzas armadas iraquíes durante la guerra.
Panetta argumentó que en Siria la preservación de los militares asegurará la “transición hacia la forma democrática del gobierno”, algo parecido al escenario de Egipto, donde la junta militar alcanzó el poder tras la salida del presidente y provocó protestas masivas. Las declaraciones de Panetta se producen en medio de fuertes enfrentamientos entre los rebeldes y el Gobierno en Siria, con el epicentro en la ciudad de Alepo.
Mientras, USA confirmó que extenderá su apoyo a los insurgentes y otra vez llamó a la destitución de Al Assad. Por su parte, Rusia acusó a Occidente de fomentar los enfrentamientos respaldando a la oposición armada, e hizo un llamamiento a multiplicar los esfuerzos para que las las partes enfrentadas entablen un diálogo político.
Los combates en Alepo se extendieron el martes a su onceavo día, en medio de crecientes condenas internacionales a la represión del régimen sirio contra una tenaz rebelión que dura ya 17 meses.
Activistas reportaron nuevos bombardeos contra barrios en poder de los rebeldes y choques en muchas partes de Alepo, donde el ejército proseguía su ofensiva para retomar esta importante ciudad del norte, corazón comercial del país. La batalla por Alepo ha durado más que el asalto rebelde contra Damasco, aplastado por las tropas del régimen a inicios del mes.
Con combates dentro de la ciudad, fuerzas rebeldes reportaron varias victorias en las áreas circundantes, incluyendo una en el pueblo de al-Bab y un importante retén del ejército en Anadan. La captura del retén va a facilitar el movimiento de combatientes y suministros entre Alepo y la frontera turca, a 50 kilómetros de la ciudad.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que el bastión rebelde de Sakhur en el nordeste de Alepo estaba siendo bombardeado y que han estallado choques entre rebeldes y soldados del gobierno en otras partes de la ciudad, especialmente en el distrito de Salaheddine en el suroeste.
Fuerzas sirias han atacado posiciones rebeldes con artillería y morteros, además de helicópteros artillados.
El gobierno del presente Bashar Assad ha defendido su ataque contra Alepo, diciendo que la ciudad está bajo el control "de terroristas mercenarios" financiados por Qatar, Arabia Saudí y Turquía, que están reteniendo a civiles como escudos humanos y cometiendo "crímenes horribles".
Pero el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon ha expresado su profunda preocupación por el uso de armas pesadas por el gobierno para reprimir la rebelión, especialmente en el área de Alepo, y ha llamado a ambas partes a adherirse el cese del fuego y el plan de paz de la organización.