La legislación fue introducida por Paul hace cerca de diez años, pero contaba con un respaldo marginal. Sin embargo, en esta ocasión ha contado con un total de 274 copatrocinadores, en medio de una oleada de escepticismo en torno a las actuaciones de la Reserva Federal y de su papel antes y durante la crisis financiera mundial.
Sin embargo, el líder de la mayoría demócrata del Senado de USA, Harry Reid, ha señalado que la cámara no considerará el proyecto, acabando con las posibilidades de que se convierta en ley.
Algunos demócratas han advertido que una ampliación de las auditorías abriría el banco central a la interferencia política, aunque Paul ha argumentado que ha de haber transparencia total en el gasto federal. "Debe haber privacidad para los individuos, pero apertura en el Gobierno. Nos hemos alejado mucho de eso", dijo Paul durante el debate previo.
Por su parte, el presidente de la FED, Ben Bernanke, no ha expresado su oposición explícita al proyecto de ley, aunque ha manifestado que la organización "ha de ser transparente y ha de rendir cuentas", según ha informado el diario estadounidense 'The Washington Post'.