Aunque el mismo volvió a estallar, según el Global Times, un periódico oficialista chino, las horas extras en las jornadas laborales son muy difíciles de eliminar, ya que son extremadamente necesarias en el sector tecnológico de la información. En suma, los salarios por pedido de los repartidores, por ejemplo, ha disminuido en los últimos años.
Además de los bajos salarios, según explica Jenny Chan, profesor adjunta de sociología en la Universidad Politécnica de Hong Kong, al periódico The Wall Street Journal, las aplicaciones de reparto cargan sobre los trabajadores una presión laboral producto de los algoritmos que los penalizan en caso de ser más lentos o recibir menos de 5 estrellas debido de las críticas de los clientes.
En los últimos meses, las autoridades chinas pusieron en marcha una investigación antimonopolio sobre las prácticas comerciales de Alibaba, y han convocado a ejecutivos de gigantes tecnológicos, entre ellos Pinduoduo, para hablar de sus prácticas comerciales.
El caso de France Telecom.
Lo que actualmente está sucediendo en China, ya pasó anteriormente en Francia. El caso de France Telecom, un antiguo monopolio telefónico francés, es visto por muchos como uno de los ejemplos más claros del daño que un ambiente laboral tóxico puede provocar en la vida de las personas.
France Telecom fue privatizada en 2004, la compañía que recibieron los nuevos dueños estaba cargada de deudas y muchos empleados que lograron mantener su puesto y a los que no se los podía despedir.
Según el presidente y director general de la firma, Didier Lombard, como consecuencia, la decisión que se tomó por parte de los directivos fue la de recortar 22 mil empleados bajo la categoría de "salidas naturales", es decir, voluntarias.
Según cuenta la BBC, los empleados que la compañía no quería fueron hostigados de tal manera, que 35 de ellos se terminaron suicidando. Los suicidios tuvieron lugar desde 2007 hasta 2009, y la empresa siempre negó tener responsabilidad. Sin embargo, su nombre aparecía en muchas cartas de despedidas y muchos empleados se quitaron la vida en sus instalaciones.
Finalmente, algunos de sus exdirectivos han sido condenados a penas de prisión y multas por “acoso moral”.