En Israel hay una conmoción nacional por el caso de Silman.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó a su Gabinete que se ocupen del caso.
“Le deseo a Moshe una completa recuperación. Le he pedido al ministro de Bienestar y Servicios sociales que estudien el asunto”, dijo Netanyahu durante una reunión de su partido, el Likud.
La manifestación de los indignados israelíes recordaba el 1er. aniversario de las protestas que el pasado verano (Hemisferio Norte) sembraron de tiendas de campaña el centro de Tel Aviv en demanda de soluciones: que cese la inflación o que, al menos, los salarios crezcan al mismo ritmo.
La de Silman es conocido entre los indignados israelíes. Él es es israelí de nacimiento, hijo de un superviviente del Holocausto, según la edición digital del diario Haaretz.
“El Estado de Israel me ha robado. Me ha dejado sin nada”, afirmó Silman en el texto de una carta que distribuyó antes de prenderse fuego.
10 años atrás, el Instituto de la Seguridad Social embargó 1 de los 4 camiones de la compañía de transportes de Silman para cobrarse una deuda. Fue el inicio de un periplo burocrático que acabó con la empresa de Silman. La deuda le persiguió hasta acabar en la calle, sin casa y sin negocio.
“Dos comités del Ministerio de Vivienda me han rechazado, a pesar de haber sufrido una embolia y padecer el 100% de la incapacidad […] Responsabilizo al Estado de Israel, a Bibi Netanyahu y [el ministro de Finanzas, Yuval] Steinitz, bastardos. Por las humillaciones que los ciudadanos débiles tenemos que sufrir a diario, por quitárselo a los pobres y dárselo a los ricos y a los empleados del Gobierno. […] no tengo dinero para medicinas ni para el alquiler y apenas puedo empezar el mes después de haber pagado millones en impuesto, haber servido en el Ejército y en la reserva hasta los '46. No voy a ser un sin techo. Por eso protesto, contra todas las injusticias cometidas por el Estado a mí y a gente como yo”.
A pesar de la gravedad de sus quemaduras, no encontró el sábado 14/07 por la noche alguna cama libre en la unidad de quemados del hospital de Tel Hashomer y tuvo que esperar hasta el domingo 15/07 para ser trasladado.