Sin embargo, a partir del próximo 3 de febrero esta medida quedará eliminada y los empleados podrán llevar cualquier tipo de barba y bigote.
El gigante estadounidense del entretenimiento ya había flexibilizado esta norma en 2000, cuando accedió a que los empleados que se habían dejado crecer el bigote durante sus vacaciones pudieran mantenerlo al regresar al trabajo.
La compañía también ha decidido flexibilizar sus exigencias en cuanto a la vestimenta de sus empleados y a partir también del próximo mes instaurará el "casual Friday".
Así, los trabajadores que no deben ir disfrazados y no tienen contacto con el público podrán acudir los viernes al trabajo vestidos de una forma más desenfadada de lo habitual.
Estas medidas se aprueban casi dos años después de que se permitiera a las mujeres que trabajan en los parques temáticos ir sin medias cuando usaran falda, algo que antes estaba prohibido y que resultaba particularmente incómodo en los días de mucho calor.