Esto sin duda es un avance en como era la situación del caso Odebrecht previamente. Recordemos que en México, el caso de corrupción fue evitado reiteradas veces por los gobiernos anteriores como el de Enrique Peña Nieto, ya que claro está involucra a personas que formaban parte de su gobierno. Es por eso que el actual presidente creo una nueva Fiscalía para evaluar estas causas.
Aunque Lozoya no es el primero en caer, ya que el pasado 28/05, había sido arrestado en España Alonso Ancira, el dueño de Altos Hornos México, la empresa detrás de los sobornos a Odebrecht. El mismo enfrentó cargos por lavado de dinero, cohecho y defraudación fiscal. Recordemos que Altos Hornos fue la conexión entre la empresa brasileña y el Estado mexicano, ya que en 2014, la petrolera hizo efectiva una compra de fertilizantes por un costo de US$ 500 millones, en tanto llevaba aproximadamente 14 años sin estar en funciones.
Sin embargo la decisión de la Fiscalía mexicana llega unos días más tarde de la publicación de la investigación realizada por la organización independiente, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que aseguraba que la empresa Odebrecht tuvo más prácticas en México al haber realizado transferencias a 4 empresas más, 2 de ellas "fantasmas" por casi US$ 13 millones. Las conclusiones fueron producto de una investigación en conjunto entre periodistas de distintos países.
En tanto, los abogados del acusado exigen a la Justicia que amplíe el foco de investigación y que llame a declarar a otros funcionarios que compartían el poder con Lozoya, entre ellos el ex presidente Enrique Pea Nieto, quien todavía no estuvo en la mira de la Jusitica por su relación con los sobornos. Según los defensores, Peña Nieto era el encargado de aceptar o denegar contratos con las empresas.
De esta forma y con este desarrollo de los hechos, México se convierte en uno de los países que va detrás de la causa más grande de corrupción de la región latinoamericana, así como lo hizo Perú donde todos sus ex mandatarios están tras las rejas, con una orden de arresto o fallecidos.
Sin embargo no todo es color de rosa para AMLO, cuyos funcionarios también fueron acusados por MCCI por corrupción. Carlos Lomelí Bolaños, el ex diputado mexicano, era dueño de una red de farmacéuticas cuyo consumidor principal era el Estado. En tanto el presidente asegura: "No voy yo a parar, a detener ningún proceso, se termina la corrupción e impunidad", explicó el mandatario durante una conferencia de prensa.