Al grito de ¡Maduro no se va! gritaron los grupos de izquierda apropiandose de la causa venezolana. Aunque esa no fue su única participación ya que a un joven venezolano, que trabaja en las empresas de entrega de comida, lo golpearon, le robaron el celular y la bicicleta con la que trabaja.
En consecuencia, la Policía Federal colocó vallas, infantería y motos, montando así un operativo que ocupaba aproximadamente 7 cuadras del barrio porteño de Palermo.
"Hubo una convocatoria a través de las redes sociales, que fue coordinada en las embajadas de otros países para apoyar el intento de golpe de Estado", dijo al medio Infobae, Rafael Klejzer, secretario general de la CTEP Capital.
A las manifestaciones se sumó el presidente argentino, Mauricio Macri, quien dio su total apoyo a Juan Guaidó y apunto contra Maduro. "Esperamos que este sea el momento decisivo para recuperar la democracia. Que la larga angustia que llevó al sufrimiento y al miedo a los venezolanos llegue a su fin y comience un período de libertad, sensatez y crecimiento", dijo el mandatario.
Al mismo tiempo en la embajada venezolana en Santiago de Chile, ubicada en la comuna de la Providencia, se reunieron manifestantes en contra y a favor de Maduro. Quienes pedían por el fin del régimen de Maduro eran venezolanos residentes en Chile, pero quienes apoyaban al mandatario eran chilenos. En el caso de Santiago, también hubo disturbios pero Carabineros (la Policía chilena) separo a ambos grupos con vallas y de distintos lados de la calle.
Al igual que hizo Mauricio Macri, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, dio su apoyo al levantamiento de Guaidó y no solo eso sino que le dio asilo político a Leopoldo López, quien esta mañana salió de prisión, en la embajada chilena en Venezuela.