La investigación que lo tiene como protagonista y de la cual deriva la orden de arresto es por los supuestos negocios realizados entre Odebretch y empresas ligadas a Kuczynski y su socio, el empresario chileno, Gerardo Sepúlveda.
De acuerdo a lo expresado por el juez a cargo de la investigación Jorge Luis Chávez, el Ministerio Público presentó como"hecho precedente" los "actos de blanqueo de capital en los que ha incurrido" Kuczynski en cuanto a los proyectos de corrupción que fueron realizados emparejados con Odebretch durante su función como Ministro del Gobierno del ex presidente, Alejandro Toledo (2001-2006), quien hoy tiene una orden de búsqueda y captura sobre sus espaldas.
El caso Odebretch fue iniciado por el Departamento de Estado de Estados Unidos acusando a distintos políticos de haber realizado coimas de dinero y sobornos, a presidentes, ex-presidentes y funcionarios del gobierno de 12 países. Entre ellos los ex presidentes de Brasil: Dilma Rouseff, Lula Da Silva y Michel Temer.
La empresa había creado un departamento de sobornos llamado "Caja B" a finales de 2010 para que los distintos funcionarios impulsen contractos de la empresa alrededor del mundo. Por ejemplo los acuerdos firmados con la petrolera estatal de Brasil Petrobras por los cuales condenaros a los ex mandatarios brasileños y al ex presidente de la constructora, Marcelo Odebretch a 19 años de prisión.
En cuanto al acusado peruano, las autoridades de su país ya habían registrado sus domicilios en Lima en 2018, 24 horas después de haber presentado su renuncia a la presidencia en consecuencia del escándalo que las sospechas de corrupción habían causado tanto en el ámbito político como en el pueblo. Siendo el primer presidente en abandonar el cargo por una causa judicial, aunque luego le prohibieron la salida del territorio.
Horas antes de su detención, al ser consultado por el caso Odebretch, el ex funcionario explicó en el programa televisivo peruano, Panorama, que: “No tengo una opinión, me parece ridículo, gracias”.
Como si fuera poco, en el año 2016, Marcelo Odebretch ya había declarado en 2016 frente a las autoridades norteamericanas que en Perú se pagaron alrededor de US$ 29 millones entre los años 2005 y 2014. Es por eso que el entramado de corrupción afecto a otros ex líderes de Perú.