La deterioración de la situación económica, el aumento del crimen y la falta de seguridad personal luego de la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez el 5 de marzo han llevado a muchos temores de que haya un surgimiento de actos antisemitas violentos dirigidos por el gobierno para usar a los judíos como chivo expiatorio.
Entre los documentos filtrados de SEBIN, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional de Venezuela, algunos de los cuales están marcados como "secretos", están las recomendaciones para establecer – además de la actividad de espionaje oficial – "una red de informadores y colaboradores" entre "los ciudadanos leales patrióticos", quienes proveerán información continua sobre la comunidad judía y sus actividades. Dichos agentes recibirán, si se destacan en su trabajo, un título de "oficial honorario" del servicio secreto.
Otro documento, de la sede de contrainteligencia con el título "Eventos de Rosh Hashaná 2010 de la comunidad judía", contiene recomendaciones: "Según las instrucciones del jefe de la sucursal y al presentar el tema como parte de nuestra necesidad para proveer seguridad para sinagogas con estas direcciones, los participantes deberán ser documentados y filmados para los propósitos del Poder".
El documento luego dice que cierto Abraham B., cuya identidad está numerada, debería ser seguido en particular ya que "se sabe que está en contacto con organizaciones que le han dado la misión de pasar información política e identificar a agentes de seguridad".
Los documentos también dejan en claro que los servicios de seguridad interceptan comunicaciones entre miembros de la comunidad judía y sus contactos en el exterior, particularmente en Israel.