Una de mis fuentes argentinas, la más cercana al círculo íntimo de la Casa Rosada, me llamó comenzando la noche para darme la información. De inmediato comencé a atar cabos con lo que había sabido y reseñado en www.runrunes la semana pasada.
La Presidenta sureña, tal y como en este portal lo comentamos, se había regresado molesta a su país luego de haberse venido a Caracas el mismo 5 de marzo, apenas se enteró del deceso del caudillo venezolano. Su incomodidad se debió a que estando en la Academia Militar cuando se iniciaba la Capilla Ardiente vio asombrada como reinaba el desorden y la improvisación en aquel acto con el que se pretendía rendirle honores a quien había sido líder latinoamericano por catorce años.
He comentado en varias oportunidades en torno a la excelente relación de la “Señora K” con las dos hijas mayores y el hijo de Chávez a los que quiere y aconseja como una madre. Su viaje a Caracas el 5 y el 6 de marzo lo confirmó. Llegando de madrugada se fue a la residencia presidencial La Casona para consolar a la familia y acompañarlos, de primera invitada, a la Academia Militar la tarde de ese miércoles. Su indignación por el “despelote” en los actos con los que se suponía rendir tributo a Chávez se lo comentó a las hijas, en especial a María Gabriela con la que tiene especial afecto.
Especialmente se sintió enojada cuando en esa improvisada ceremonia la conminaron a hacer una “guardia presidencial” frente al féretro de Chávez-con la tapa abierta para ver su torso- acompañada del presidente boliviano Evo Morales, el presidente uruguayo José “Pepe” Mujica y su esposa la senadora Lucía Topolansky. Ella, que siendo la única con permiso para hacerlo no quiso ver al enfermo terminal en Cuba para “guardarse el mejor recuerdo de su imagen”, se molestó cuando la llamaron para que se parara al lado del ataúd justo frente a la cara del muerto. Se notó cuando incómoda se corrió para la otra punta y mantuvo la mirada fija hacia el frente.
Todo eso lo comentó en el avión presidencial argentino de regreso a Buenos Aire.
Algo parecido comentaron al día siguiente, la presidente Dilma Rousseff y el ex presidente Lula Da Silva a algunos asistentes del extranjero. Ellos llegaron el jueves y ese mismo día regresaron a su país. La presidente brasilera también conversó en privado con las hijas del comandante. Ante esa angustia su hija María Gabriela decidió tomar las riendas del último homenaje celebrado ayer viernes 15/03. Fue ella quien coordinó -con el mismo embajador mexicano-venezolano con quien lograron la breve cita del papa Benedicto XVI para Chávez en La Habana- la puesta en escena del verdadero Funeral de Estado para su padre.
Con el manual de ceremonial oficial y las guías de protocolo universales comenzaron los preparativos el fin de semana pasado. Hasta la búsqueda en Medellín de la limosina fúnebre con vidrios para que se viera el ataúd por el público de la calle, y que se trajo en un avión Hércules de la Fuerza Aérea, fue diligenciado bajo sus órdenes.
“Tenés que hacer algo de verdad impactante, elegante, justo, protocolar, de altura para tu padre. Se lo merece pues lo que hizo por nosotros, por Venezuela, por toda Latinoamérica no debe pasar desapercibido. Te ayudo si te hace falta. Hay que reivindicar a Hugo con un verdadero Funeral de Estado. Era un presidente en ejercicio, no un ex presidente” habría dicho CK a @maby80.
El diplomático con amplia experiencia en eventos similares fue el gran apoyo para la organización del acto y sus posteriores ceremonias, así como la selección de la música y los intérpretes convidados. Ella seleccionó quienes serían los invitados a la Academia Militar dejando a Maduro y los militares del 4F las invitaciones al homenaje final en el Cuartel de la Montaña.
Seleccionó además al mayor general, Jacinto Pérez Arcay, profesor del presidente Hugo Chávez, en su paso por la Academia Militar, como el orador de la jornada.
Asumió también ella las palabras de despedida por parte de la familia Chávez. El contenido de su discurso contrastaba con la supuesta carta de ella a la oposición que leyó el ministro de Información Ernesto Villegas y cuya autoría cuestioné en mi columna del jueves. Teniendo entendido por mis fuentes palaciegas que quien la escribió fue el vicepresidente ejecutivo Jorge Arreaza. Insisto que si ella fuera la autora, viéndola hoy con amplio dominio de la escena aunque era su primera vez hablando ante el público, me confirma que hubiera salido a la palestra con su presunta crítica a los opositores al gobierno “acusándolos de ofender a la familia y faltar a la memoria del líder al poner en duda la fecha de su muerte”. Ni mención hizo del tema en sus emotivas palabras para su “papito”.
Hoy también se puso de manifiesto que quien ha estado pendiente, triste y lloroso ha sido el presidente boliviano Evo Morales quien consideró a Chávez como su mejor amigo y mentor. Igualmente notoria fue la ausencia del líder cubano Raúl Castro quien tras participar en el evento mortuorio del jueves 7 se fue Cuba y no volvió más. Cuba es el país que más se ha beneficiado de la ayuda venezolana en estos 14 años.