Sosa explicó que la sentencia que dictó la Sala Constitucional el 09/01 en el que interpretó el artículo 231 establece que la juramentación es un acto formal, público e indispensable en el cual el Presidente debe jurar cumplir fielmente la Constitución y las leyes de la República.
Ella aseguró que el permiso otorgado por la Asamblea Nacional a Chávez para estar fuera del territorio quedó sin efecto legal, por lo que la ejecución de la sentencia ya es inmediata.
"No podemos seguir en un limbo legal en el cual desde el 10 de enero el vicepresidente Nicolás Maduro y el gabinete de ministros están asumiendo funciones de gobierno sin haber sido nombrados para este periodo constitucional nuevo", acotó Haro.
"El acta de juramentación está ya lista para ser entregada al vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, con el fin de que figure en ella la firma de Chávez. Se haría pública en el momento en que la cúpula del Gobierno considere más oportuno, en caso de que no haya un empeoramiento súbito de salud. Las fuentes no han precisado si el Presidente después renunciaría. Hasta que renuncie, o bien fallezca debido al cáncer terminal que padece, no se convocarán elecciones.
Un acta elaborada de esta manera, sin presencia de los miembros del Tribunal Supremo que sean testigos directos de que el Presidente está en condiciones físicas y psíquicas para asumir su puesto, acentuaría aún más las dudas sobre la constitucionalidad con que el Gobierno está llevando todo el proceso. Además, la misma firma de Chávez podría ser cuestionada, como ha ocurrido con los anteriores documentos que han aparecido con su rúbrica desde que fue operado en La Habana el 11 de diciembre.
Según la información facilitada por el exmagistrado, el acta fue redactada por la presidenta del Supremo, Luisa Estrella Morales, y, después de firmarla personalmente, la envió a los otros 31 miembros del Alto Tribunal para su rúbrica. Todos ellos son de ideología chavista, después de que en diciembre los seis no chavistas que quedaban dejaran el cargo por motivos de edad o por expirar el periodo para el que fueron designados. Fueron sustituidos por sus suplentes, afines al Gobierno, sin que se procediera a la elección de nuevos magistrados por parte de la Asamblea Nacional.
Debido la debilidad física del convaleciente Chávez, que llegó el pasado lunes desde La Habana, se daba por descontado que no habría ningún acto oficial de juramentación en una ceremonia pública. No obstante, los constitucionalistas han venido indicando que, en cualquier caso, los 32 magistrados del Tribunal Supremo debían presenciar físicamente la juramentación o promesa de cumplir con las obligaciones de su cargo por parte del presidente elegido democráticamente en las urnas el pasado 7 de octubre.
El hecho de que no se espere a una recuperación del enfermo para poder llevar a cabo su solemne juramentación confirma las informaciones de que el Gobierno cuenta con que Chávez no se repondrá. La clara irregularidad en la firma del acta de presidente, además, indicaría que el estado de salud de Hugo Chávez es extremadamente delicado. Eso lo apunta ya el hecho de que nadie está autorizado a visitar al mandatario, salvo contadas personas, como su familia, Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Ni siquiera al presidente de Bolivia, Evo Morales, se le permitió verlo el pasado miércoles durante una escala en Caracas de camino a Nueva York, hecha expresamente para ver a Chávez."
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"(...) "ya son muchos los que dudan que Chávez sea quien realmente sostenga las riendas del poder en Venezuela.
“Lo que están haciendo ahorita es un proceso de usurpación, donde están mandando las Fuerzas Armadas junto con Nicolás Maduro. Esa es la realidad”, dijo el analista y columnista David Morán.
Es una percepción que toma más fuerza cada día que pasa, y que está generando una sensación de malestar que comienza a trasladarse a la calle.
El jueves, un grupo de universitarios que se manifestaron recientemente ante la embajada de Cuba en Venezuela, amenazó con ir al hospital de Caracas donde supuestamente está internado Chávez, para exigirle que aparezca.
“Así como exigimos que volviera a Venezuela, hoy exigimos que salga y dé la cara [y] si en las próximas horas no lo hace, el movimiento estudiantil se dirigirá al Hospital Militar para saber claramente si se encuentra bien y en capacidad de gobernar”, dijo en rueda de prensa Gabriela Arellano, una dirigente estudiantil.
“Hoy estamos haciendo una exigencia al gobierno: que muestre al presidente Chávez, que le diga al país en qué situación se encuentra. Necesitamos saber si tiene o no las condiciones físicas necesarias para asumir las funciones presidenciales”, insistió el dirigente estudiantil José Vicente García.
Para los estudiantes, Maduro, y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, “quieren quedarse” con el gobierno.
Los jóvenes habían protagonizado la semana pasada una manifestación similar frente a la embajada cubana para exigir que el mandatario retornara al país, cuando llevaba cerca de 70 días en la isla y en medio de acusaciones de que las decisiones del gobierno venezolano estaban siendo tomadas por el régimen de Raúl Castro.
Chávez, quien padece de un cáncer cuya gravedad es desconocida por los venezolanos, habría retornado el fin de semana, según el anuncio oficial, pero nadie lo vio llegar.
El anuncio del regreso se hizo horas después de que el gobierno divulgara unas fotos del mandatario acompañado por sus hijas, como una especie de prueba de que aún continuaba vivo.
Pero la fe de vida suministrada no fue lo suficientemente contundente como para apaciguar las dudas sobre las condiciones físicas del mandatario, dijo Jesús Seguías, presidente de la encuestadora DatinCorp.
(...) La fotografía, que para empezar carecía de la fuerza de un video, mostraba a Chávez con sus dos hijas en una habitación normal, que dejaba entrever que el mandatario ya no se encontraba en terapia intensiva.
“Pero de pronto, a los pocos días de esas fotografías, viene de gallos y de media noche, escondido, y nadie sabe, y nadie lo ha visto, no hay ninguna evidencia, entonces resulta que genera un manto de dudas”, expresó Seguías.
(...)“Este es el continuismo de una política de incertidumbre y de misterio. En este caso, Chávez llega a Venezuela y continúa sin verse. Desde el punto de vista estratégico para la revolución, es el esquema de incertidumbre y de ansiedad al que se sigue jugando para crear en torno a él, un personaje mitológico y de expectativas latentes”, dijo (l analista Orlando Viera-Blanco).
“Pero desde el punto institucional, es una situación absolutamente inaceptable. Es una burla a la credibilidad de la buena fe de los venezolanos y es un proceso que está convirtiendo a Venezuela [país que antes de la revolución contaba con un largo legado democrático de instituciones sólidas] en una república bananera y habanera”, expresó.