El envío de tropas a empresas recién nacionalizadas es una práctica habitual del gobierno encabezado por Evo Morales, como pudo verse en las dos últimas expropiaciones de filiales de empresas españolas en Bolivia, como fueron los casos de Red Eléctrica Española e Iberdrola.
Morales justificó en la carencia de inversiones la expropiación de las acciones de Sabsa, que administra los tres aeropuertos más grandes del país.
El mandatario hizo el anuncio en un acto en la ciudad central de Cochabamba, acompañado del vicepresidente del país, Álvaro García Linera, y del ministro de Obras Públicas, Vladimir Sánchez.
Sabsa, filial de Abertis y Aena es la tercera empresa española nacionalizada en menos de un año tras la expropiación de Transportadora de Electricidad, filial de Red Eléctrica, en mayo del 2012, y de las cuatro filiales bolivianas de Iberdrola, en diciembre de ese mismo año.
Esta decisión se produjo luego que los ejecutivos de SABSA se resistieran a aumentar la inversión de su propuesta inicial de US$ 36 millones en el mantenimiento y ampliación de los centros aeroportuarios del eje La Paz, Cochabamba y Santa Cruz (centro del país) en los próximos nueve años.
Morales nacionaliza esta empresa que en 1999 pasó a formar parte del TBI, una multinacional con sede en Londres que dirigía aeropuertos en distintas partes del mundo, y había sido comprada en 2004 por Aberti y Aena.