Por otra parte, y respecto a la lucha de poder que eventualmente se desatará entre Cabello y Maduro, subrayó que los militares son leales al mandatario y "ellos son el poder decisivo". "Obligarán a Cabello a aceptar las decisiones del comandante", estimó.
Agregó además que el chavismo sin Chávez puede continuar a pesar de una ausencia de la personalidad de su creador, ya que el modelo “es funcional para Venezuela y seguirá con Maduro”. "Su proyecto y modelo desarrollista-democrático criollo corresponde a necesidades de modernización de la economía de mercado y del sistema de gobernanza nacional", explicó.
En ese sentido, destacó que por su funcionalidad, el modelo seguirá al menos un período presidencial estable y después "tenderá a seguir el camino de la AD venezolana a estancarse y perder la competitividad". De todas formas, recalcó que el país seguirá "con la típica estructura bipartidista de gobernanza política, que caracteriza al capitalismo actual y que, de hecho, nunca desapareció en Venezuela".
Respecto al liderazgo regional de Chávez, destacó a Rafael Correa como candidato a ocupar el liderazgo del presidente de Venezuela en América Latina, “pero Ecuador no tiene el poder necesario para permitirle a Correa llenar el vacío de liderazgo que está dejando Hugo Chávez”.
Entretanto, mientras en Cuba la cúpula chavista y los hermanos Castro buscan delinear un esquemaa seguir tras lamuerte del líder bolivariano, en Venezuela el secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo sostuvo que "nadie esta buscando asaltar el poder".
Sin embargo, el referente opositor resaltó la importancia de que se le informe al país "la verdad verdadera" sobre la salud del Presidente Hugo Chávez. Aveledo señaló que los venezolanos tienen motivos para estar preocupados por la situación de confusión que ha creado el Gobierno "cuando no informa con claridad y no asume la realidad" del estado de salud del mandatario.
Por lo pronto, el chavismo de base espera. “El pueblo de Venezuela seguirá marcando la pauta de esta revolución más allá de que nosotros perdamos un liderazgo”, afirmó el portavoz de uno de los consejos comunales del popular barrio 23 de Enero, bastión del chavismo en Caracas.
Los chavistas están empezando a perder el miedo a hablar de un futuro sin Chávez en la presidencia, después de tres semanas de hospitalización en La Habana tras la cuarta operación contra un cáncer, dispuestos a asumir un rol protagónico para llevar adelante los proyectos del mandatario.
“El pueblo, las clases oprimidas van a tomar el mandato” para continuar el camino trazado por Chávez, precisa Miguel en la plaza 4 de Febrero, fecha de su golpe de estado fallido en 1992, ubicada en el centro de este barrio donde existen varios grupos armados que defienden a Chávez.
Pero este archivista en el Poder Judicial, que dedica todas las tardes y fines de semana a atender los problemas de los vecinos y a coordinar actividades en el barrio, niega que Venezuela vaya a quedarse sin Chávez, de 58 años. “El pueblo ve a Chávez invencible. Chávez volverá. Veremos a nuestro comandante sano”, relató.