“El #PactoPorMéxico no es sólo un acuerdo de fuerzas políticas. Impulsemos la transformación y participemos todos”, escribió en su cuenta en la red social Twitter (@EPN).
"Como Presidente, estoy comprometido en hacer mi parte", tuiteó.
Los dirigentes del PRD, PAN y PRI y el jefe del Ejecutivo mexicano firmaron un acuerdo llamado Pacto por México, que establece 5 acuerdos fundamentales:
1. Acuerdos para la Gobernabilidad democrática,
2. Acuerdos para la transparencia y rendición de cuentas,
3. Acuerdos para una sociedad de derechos y libertades,
4. Acuerdos para la seguridad y justicia, y
5. Acuerdos para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad.
La versión mexicana de los españoles Pactos de la Moncloa, durante la transición española, incluye casi un centenar de medidas, entre las que destacan la reforma educativa, la inversión privada en Pemex (Petróleos de México), la apertura a la competencia del sector de las telecomunicaciones, una ley que pone coto a la deuda de los Estados y el inicio de un sistema de seguridad social universal cuyo primer paso será garantizar una pensión a los mayores de 65 años.
Un pacto similar lo había intentado sin éxito el presidente Ernesto Zedillo (1994-2000).Tampoco se pudo alcanzar durante las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón (2000-2012), ambos del PAN.
“Es un pacto que le da estabilidad, certeza y rumbo a México, que blinda de coyunturas político-electorales los asuntos esenciales. Por primera vez se logra un acuerdo que no surge de la necesidad de enfrentar una emergencia, sino de la voluntad explícita de transformar el país. El Pacto por México es el proyecto de país que compartimos”, concluyó.
El presidente del PAN, Gustavo Madero, señaló que México es la 13ra. economía por tamaño del mundo y, sin embargo, ocupa el lugar 57 en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU y el 51 en el Índice de Competitividad internacional. Explicó que “la razón de esta brecha” resulta de no contar “con un sistema político eficaz, que permita aprovechar las oportunidades de desarrollo. Esta debilidad institucional afecta a los más necesitados y beneficia a los poderes fácticos”, añadió.
El jefe del PRD, Jesús Zambrano, subrayó que “México necesita un cambio profundo”, que acabe con “la desigualdad, la injusticia, la concentración de riqueza y el atraso educativo”, y que el acuerdo es resultado de la constatación de que ninguna fuerza política puede hacerlo por sí sola. Zambrano agregó: “Nos dicen que nos estamos entregando, nos advierten de que este acuerdo no se va cumplir, que nos estamos desdibujando como izquierda. Pero es un riesgo que merece la pena asumir. El PRD está decidido a ser un partido responsable, no apostamos al desastre de este país”.
El acuerdo, que sufrió modificaciones hasta la madrugada, estuvo a punto de naufragar por disensiones internas del PRD: Andrés Manuel López Obrador lo saboteó, pese a no ser más el líder del partido de la izquierda.