El Gobierno ha puesto una recompensa de más de US$ 10.000 por cada fugado
Tras la fuga, el Ejército mexicano y las policías federal, estatal y municipal se desplegaron en zonas aledañas y carreteras circundantes con el municipio fronterizo para dar con los presos. También se puso vigilancia en los pasos en el puente internacional que conecta a Piedras Negras con Eagle Pass, en USA.
El secretario de Seguridad Pública de Coahuila, Jorge Luis Morán, precisó que los hechos ocurrieron después de que se pasara lista de los reclusos, a primera hora de la mañana, y hasta primera hora de esta tarde, cuando el responsable del penal informó que se había encontrado el túnel. En la cárcel estaban recluidas 734 personas.
Esta fuga es una de las más importantes de las cárceles mexicanas y la segunda mayor en cinco años después de la registrada el 17 de diciembre de 2010 en Nuevo Laredo, nororiental estado de Tamaulipas, de donde se escaparon 141 internos.