De su lado, la ministra para los Pueblos Indígenas, Nicia Maldonado, informó la noche del miércoles que visitó la comunidad Irotatheri, ubicado en el sur del estado de Amazonas -fronterizo con Brasil-, y ratificó que no se encontró "evidencia de ninguna muerte".
"Hoy (miércoles) visitamos Irotatheri, conversamos con el capitán de la comunidad (...) y allí, por supuesto, así como en las otras comunidades que se han visitado, tampoco hay evidencia de ninguna muerte de yanomami", dijo al canal oficial VTV.
La HOY había denunciado el lunes pasado que unos garimpeiros (buscadores de oro ilegales) dispararon y lanzaron explosivos desde un helicóptero hace dos meses contra un shabono (choza circular) de Irotatheri.
Pero Maldonado, que viajó a la zona junto con una comisión investigadora, formada por militares, policías y la fiscalía, aseguró que se pudo constatar que "las denuncias difundidas y solicitadas fueron infundadas".
El lunes, la Organización de Indígenas de Amazonas (Coiam) pidió al gobierno que continúe la indagación argumentando que la comisión "no llegó" a Irotatheri.
Por su parte, la organización defensora de los derechos indígenas Survival, con sede en Londres, confirmó este martes a la AFP la versión de Coiam e instó al gobierno venezolano a realizar "una investigación más detallada".
La negación de la masacre por parte del chavismo sigue la misma línea que las acciones tomadas sobre el incendio en la refinería Amuay: basicamente el gobierno niega o desmerece los problemas en Venezuela.
El verdadero problema de Chávez es que tras 14 años en el poder, su desgaste comienza a ser más evidente. De hecho, varias consultoras han mostrado que para las elecciones del 7 de octubre, el candidato opositor Henrique Capriles Radonski, tiene más chances de las que el gobierno está dispuesto a reconocer. Y eso genera las reacciones chavistas.
Un puñado de encuestadoras, entre las que se encuentran Hernández Hercón y Predicmática, le dan al candidato único de la oposición una ventaja de cuatro puntos sobre el mandatario, con la primera colocando la relación en 48.6% a 44.2% a favor de Capriles y la segunda en 47.7% a 43.9%.
Otra encuestadora, Consultores 21, arroja un empate técnico entre ambos candidatos.
Otras encuestadoras cercanas al gobierno, incluyendo a GIS XXI, le otorgan al mandatario una ventaja superior a los 20 puntos porcentuales.
“Eso está escrito ya, lo que aquí va a ocurrir. Ya a estas alturas no hay duda quien va a ganar”, insistió el mandatario, al decir que la oposición venezolana opera una campaña electoral basada en la mentira.
“Hoy día la derecha venezolana, y su candidato, por donde quiera que andan, andan haciendo fraude […] El que miente es él. El candidato burgués es la encarnación del fraude, es la encarnación de la irresponsabilidad, es la encarnación de la no ética, de la inmoralidad” señaló.
Según el mandatario, la oposición venezolana está ya preparándose para cantar fraude en vistas de que sabe que los resultados le serán adversos. Sin embargo, las negaciones sistemáticas del chavismo, tan parecidas a las del kirchnerismo, parecen demostrar que los bolivarianos deben cuidar cada punto porcentual si no quieren descubrirse fuera del gobierno en octubre.