"La lucha contra el terrorismo no puede tener alianzas de representantes de instituciones con bandidos", añadió Uribe sobre Santoyo, su jefe de seguridad entre 2002 y 2006 y una de las principales figuras de su gobierno en la lucha contra los grupos armados.
Asimismo, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, calificó de "lamentable" la situación del general retirado de la Policía Mauricio Santoyo.
"Yo la verdad creo que no hay mucho que comentar salvo decir que es lamentable que un general de la República tenga que estar en una situación como esta", dijo Holguín en una rueda de prensa concedida junto con su par mexicana, Patricia Espinosa, en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias.
Santoyo, quien se entregó a las autoridades estadounidenses en julio, aceptó este lunes haber apoyado y protegido entre 2001 y 2008 a las Autodefensas, la organización que agrupaba a los grupos paramilitares, según informó el Departamento de Justicia estadounidense.
El general en retiro está acusado de conspirar con las AUC para introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos.
El grupo paramilitar cometieron numerosas violaciones contra la población civil, en el marco de su combate a las guerrillas hasta que se desmovilizaron entre 2003 y 2006 en un proceso de paz con el gobierno de Uribe, que les concedió beneficios procesales a cambio de verdad y reparación.
La investigación sobre Santoyo arrancó con las declaraciones de tres jefes de las AUC extraditados a USA, Salvatore Mancuso, Juan Carlos "El Tuso" Sierra y Carlos Mario Jiménez o "Macaco", quienes lo vincularon con estos hechos.
Santoyo, conoció a Uribe en 1995, cuando formaba parte de la unidad antisecuestro de la Policía, después custodió su campaña electoral y prestó servicio en su primer período de Gobierno.