De este modo, ahora cualquier empresa puede registrarse como corresponsal para cambiar reales por dólares. Así, supermercados, panaderías y cualquier otro lugar con gran circulación de turistas, tendrán en Brasil cajeros electrónicos especializados. Cualquiera podrá adquirir dólares o euros a cambio de sus reales como también podrá canjear divisas extranjeras por la moneda brasileña.
Las medidas apuntan a "simplificar y modernizar el mercado de cambio y abre las puertas para crear una red de agencias cambiarias compatible con los grandes centros turísticos internacionales", informó ayer el Banco Central brasileño.
De acuerdo con el Banco Central, además de la simplicidad, las medidas alternativas siguen ofreciendo un mayor acceso y una mayor capilaridad en el mercado de divisas. También será posible, sin sacrificar la seguridad, la creación de una red compatible con los centros turísticos de todos los tamaños.
Habrá una única limitación. Para acceder al cambio vía cajero automático, el usuario deberá insertar una tarjeta (de divisa internacional) que le permita su identificación.
En Brasilia descartan sin embargo las paranoias: "Nosotros estamos seguros en avanzar en este asunto, porque la práctica nos demostró que no existe intención de parte de los usuarios de un uso indiscriminado del nuevo sistema".