“Lo primero que se me ocurre es: ¿de qué Mercosur me estás hablando?”, manifestó el empresario al ser abordado sobre la eventual salida de Paraguay del bloqueo regional como sanción de los países vecinos por el juicio político contra Lugo.
El presidente de UIP rechazó las amenazas de los organismos internacionales, como la Unasur, y aseguró que “acá no va a pasar absolutamente nada”.
Respecto al posible bloqueo comercial a Paraguay, mencionó que con Argentina el intercambio comercial está prácticamente paralizado.
“Esto no va a afectar en gran manera”, reafirmó.
En la víspera, cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) advirtieron sobre medidas contra el país, poco antes de consumarse la destitución de Lugo, y hablaron incluso de un golpe de Estado.
“La reacción de los países fue mucho antes de que el presidente (Lugo) aceptó la destitución”, reafirmó el empresario.
Felippo valoró la actitud de Federico Franco en su periodo de vicepresidente ante los inversionistas que llegaron al país en diversas ocasiones.
“Mucha gente vino a Paraguay con la esperanza de invertir y nunca pudimos conseguir que el Presidente (Lugo) dialogue con esta gente, y Federico fue quien nos atendió con gran interés”, refirió.
Estimó que con el nuevo gobierno en Paraguay se logrará afianzar las inversiones y varios empresarios que se retiraron decepcionados volverán al país.
“Va a haber un país más organizado y se va a poner orden y poner gente idónea en los ministerios. Va a hacer que haya más confianza de parte de los inversores”, estimó.
Felippo ha sido un duro crítico de las restricciones al comercio regional que impuso la Argentina desde febrero pasado porque "representa desempleo, retroceso para el desarrollo (...) y una burla al Acuerdo Mercosur que establece la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre países".
Y había cuestionado una y otra vez a Fernando Lugo por lo que interpretó era un reclamo demasiado "tibio" ante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
"Si seguimos sentados esperando a que por arte de magia o por piedad se solucionen nuestros problemas, seguiremos siendo un país tercermundista, donde la pobreza y el desempleo sean los principales protagonistas", había afirmado Felippo, exigiendo una restricción selectiva del ingreso de productos argentinos a Paraguay.