Chávez, de 57 años, y vistiendo una chaqueta deportiva con los colores de la bandera y su habitual boina roja, estuvo acompañado de dos de sus hijas, algunos de sus hermanos y varios funcionarios, entre ellos el vicepresidente Elías Jaua, en uno de sus primeros actos públicos tras dos meses de radioterapia en Cuba.
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"Vengo a cumplir con la ley y me comprometo y comprometo a mis seguidores a apoyar todas las acciones de este árbitro. Me comprometo ante Venezuela y el mundo a reconocer los resultados de las elecciones del 7 de octubre", dijo Chávez, transpirado y un poco hinchado a los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Luego entregó su plan de gobierno 2013-2019 "como compromiso de lucha, de batalla y por supuesto, de victoria", añadió en medio del delirio de sus seguidores que aplaudían cada paso de su líder y abarrotaron el centro de Caracas para acompañarlo.
La oposición objetó los gastos de la movilización. Centenares de buses transportaron a simpatizantes de Chávez desde las afueras de Caracas y denunciaron que el Gobierno dio el día libre a los funcionarios públicos y que algunos habían sido obligados a asistir al acto.
Chávez, que cumplió el grueso de su tratamiento protegido en el hermetismo que le ofrece Cuba, ha logrado mantenerse al tope de las preferencias electorales de los venezolanos, pero el efecto que tendrá la enfermedad sobre la votación aún es incierto, estimó Reuters.
El tema de su salud se maneja como un secreto de Estado en el país que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, y la única información oficial conocida es que se sometió a tres operaciones y que le removieron dos tumores malignos en el área pélvica desde junio pasado.
Chávez dijo el sábado que salió "absolutamente bien" de una serie de estudios médicos a los que se sometió en Venezuela en los últimos días, tras culminar dos meses de radioterapia en Cuba.
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"Se verá a un presidente fuerte (...) ha descansado, se ha preparado para esto. Se está recuperando, se lo verá en campaña", dijo a Reuters un alto funcionario, buscando despejar la inquietud por su ausencia en la antesala de la campaña, que comenzará el 1 de julio .
Según analistas, los comicios del 7 de octubre proyectan ser los más disputados en años entre el modelo socialista de Chávez y el más heterogéneo que enarbola Capriles, identificado con el capitalismo de sesgo social que está en boga en Brasil.
Problemas en Mendoza
En tanto, el portal MDZ Online informa este lunes (11/06) sobre el “ el primer altercado de la Cumbre: el Hyatt no quiso alojar a la comitiva venezolana”:
El presidente Hugo Chávez y su comitiva tenían intención de reservar todo el hotel para su llegada a la Cumbre del Mercosur. Sin embargo, desde la cadena Hyatt vieron algo en la lista de pasajeros que no les gustó, y les bajaron el pulgar.
Al final, se alojarán en el hotel Diplomatic.
El primer papelón de la Cumbre del Mercosur no se hizo esperar.
El gerente del hotel, como expresa el protocolo, llamó a la cadena cuando vio que en la lista venían dos pasajeros cubanos.
Desde las oficinas centrales de Hyatt le bajaron el pulgar, no quisieron alojar a dos personas de esa nacionalidad.
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Lo llamativo de la situación es que los dos cubanos resultaron ser, sorpresivamente, los médicos personales del presidente venezolano.
La comitiva no perdió el tiempo y, a pesar de las insistencias del dueño del hotel, Samuel Liberman, decidió alojarse en el Diplomatic.
Comentan que el canciller Héctor Timerman no se alegró con la noticia y que durante todo el fin de semana la cadena Hyatt intentó convencer, sin éxito, a los venezolanos de que reservaran.