El lunes pasado, de manera sorpresiva, el presidente de Uruguay, José Mujica, aterrizó en la Quinta de Olivos donde se entrevistó de manera urgente con la presidenta Cristina Fernández.
El presidente uruguayo recibe serias advertencias de parte de sus empresarios en lo relacionado al impacto que puede tener sobre el empleo el comercio administrado argentino.
Exportadores orientales sostienen que mantienen problemas generalizados para vender hacia la Argentina, a diferencia de Brasil, donde consideran que los inconvenientes son puntuales en algunos tipos de productos.
Según indica CINVE, la actividad textil del país vecino se concentra en tejidos como toallas y toldos, tejidos de punto e indumentaria.
Estas tres ramas destinan el 44, 39 y el 41 por ciento de sus ventas al mercado externo, y a su vez colocan el 39, 40 y 42 por ciento de sus exportaciones en Argentina.
Por otro lado, el estudio revela que cayó 24% el flujo de turismo hacia el Uruguay este verano, fenómeno que CINVE adjudica a las complicaciones para la compra de dólares.
Se señala que "en el pasado verano hubieran arribado a Uruguay 24 por ciento más de turistas argentinos con respecto a 2011".
El reporte de CINVE se denomina "Argentina: Proteccionismo y discrecionalidad", y analiza el impacto que han tenido las medidas proteccionistas de la administración kirchnerista en nuestro país.
El trabajo de CINVE sostiene que factiblemente el efecto sobre el gasto haya sido "más significativo aún".
La investigación indica que durante 2011 las divisas generadas por turismo receptivo llegaron a los US$2.172 millones equivalente el 4,5% del PBI y ubicándose por encima de la participación media de 2000 a 2011.