"Hay que seguir luchando contra el crimen y contra esa violencia, esa violencia generada por factores políticos, externos e internos, que pretenden incendiar, pero no se lo vamos a permitir", dijo el caudillo bolivariano al canal informativo ultrachavista.
Chávez también felicitó a su ministro de Interior y de Justicia, Tareck El Aissami, por su cruzada contra la inseguridad.
"Felicitaciones a toda esa gente, a la Policía Nacional Bolivariana, a la Guardia del Pueblo, a los cuerpos policiales, al Poder Popular, a todos los cuerpos de inteligencia", declaró Chávez, quien los pasados días informó que esta semana abandonaría la capital cubana y regresaría a Caracas.
Sin embargo, el problema de Hugo Chávez parece encontrarse en un estado de negación constante o de una autoafirmación delirante, dado que desde el mismo día que comenzó a gobernar Venezuela que no deja de encontrar enemigos y de lanzar expresiones violentas y provocadoras. De hecho, aún cuando intenta responsabilizar a sus opositores, sus mismas declaraciones de ayer parecen estar incitando a la violencia.
Durante la misma llamada telefónica televisada en la que habló de la violencia como surgida de sectores opositores, Chávez confirmó que aprobó al ministro para la Defensa, Henry Rangel Silva, unos recursos "para dar continuidad a la capacitación de oficiales y cadetes en Bielorusia". No obstante, Chávez no precisó el monto.
Aún sin estar en guerra, Chávez está constantemente preparandose para ella y las muestras no son sólo las grandes compras de armas y las misiones de entrenamiento, sino también las agresiones que surgen de su discurso: Chávez, calificó hoy al líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, de "Guerrillero de Todos los Tiempos".
El calificativo está contenido en uno de los tres mensajes enviados por el mandatario venezolano a través de la red social Twitter, desde su cuenta @chavezcandanga, durante la presentación aquí del libro Fidel Castro, Guerrillero del Tiempo, de la periodista cubana Katiuska Blanco.
"ÂíViva Fidel, Guerrillero del Tiempo, Guerrillero de Todos los Tiempos!", escribió Chávez en el primero de sus mensajes, recibidos por el vicepresidente ejecutivo, Elías Jaua, mientras hacía uso de la palabra en la ceremonia de presentación del libro, en una abarrotada sala del capitalino teatro Teresa Carreño.
Minutos después Jaua recibió el segundo mensaje: "Hace pocos días bromeábamos. Le dije: Eres un Guerrillero peligroso Y me dijo: Nada es tan peligroso como un Guerrillero con experiencia", en alusión a una conversación con el líder cubano.
Poco después Jaua recibió el tercer mensaje, que como los dos anteriores, leyó en voz alta para darlos a conocer a los presentes en la sala.
"Un día andaba yo con Lula por las sabanas del Orinoco. Me preguntó por Fidel. Le dije que estaba bien. Y Lula dijo mirando lejos: Es el último Gigante", escribió Chávez.
Sin dudas enaltecer la labor guerrillera y revolucionaria de un dictador caribeño no es nada nuevo en Chávez. Tampoco lo es su discurso y sus medidas belicistas. Lo que sí es nuevo, aunque no debiera llamar la atención, es que ahora la culpa de esas declaraciones y esa actitud es en realidad culpa ed la oposición. Visiónbolivariana del siglo XXI, que le dicen.