En la última semana, ambas metrópolis habían comenzado a flexibilizar, pero el jueves volvieron a la alerta máxima por aumento de casos COVID, con nuevos cierres en los distritos de Shanghái donde viven millones de personas y el cierre de lugares de entretenimiento en el populoso Chaoyang en Beijing.
Además, las 31 provincias y regiones están siguiendo las órdenes y preparan nuevos hospitales e instalaciones de cuarentena para prever un aumento de infecciones.
El regreso a las restricciones provocó frustración entre algunos de los residentes del país más poblado del mundo. Según describió The Guardian, la noticia generó alarma e inquietud y las personas volvieron a abastecerse de artículos esenciales y a llenar comercios.
La política cero COVID que solo China ha logrado mantener desde el inicio de la pandemia, contuvo la variante Ómicron y mantuvo bajo el número de muertos. De hecho, el número de casos diarios ha estado cerca de los mínimos por tres meses, con un promedio de 150 casos en siete días.
No obstante, según opinó Yanzhong Huang, miembro de Global Health en diálogo con Financial Times, “el gobierno cree que podrían superar al virus. Pero sabemos que para la variante Ómicron esto no es realista. Y para una variante aún más transmisible, eso será aún menos factible”.
Más contenido en Urgente24:
Goza Telefe: Quieren cancelar el mayor éxito de El Trece
La verdadera razón del adiós de Florencia Peña a Telefe
Fabiola Yañez es blanco de críticas en las redes sociales
Alud en Bariloche: Basta de llamarlos "desastres naturales"
Se hunden los bonos CER, Martín Guzmán pide ayuda de JXC