En la historia reciente, ITA Airways enfrentó numerosos desafíos financieros y productivos. De hecho, su creación fue una respuesta ante la desaparición de Alitalia, la tradicional aerolínea de bandera italiana fundada en 1946 y quebrada formalmente en 2008.
ITA Airways, de la mano del Estado italiano, fue la encargada de absorber las operaciones, personal y material de la extinta Alitalia para continuar con la prestación del servicio. Incluso retuvo la icónica marca, que ahora pasará a manos alemanas.
Alitalia y otras 21 compañías agrupadas en la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (Alav) reclaman el pago de una deuda cercana a $3.800 millones.
El caso paralelo de Aerolíneas Argentinas
El desandar de la compañía que inició el proceso de privatización en Europa sostiene similitudes muy cercanas con la historia reciente de Aerolíneas Argentinas. La compañía argentina, que ya pasó por manos privadas, ha quedado en el foco de la polémica política por ser un “pinchazo” en las cuentas fiscales con constantes años de pérdidas millonarias, síntomas similares a los que atravesó la ex Alitalia.
Bajo ese contexto y teniendo en cuenta la cercanía política entre los gobiernos de ambos países, la intención de la administración de Javier Milei de privatizar a la línea aérea de bandera expone al caso italiano como un ejemplo ineludible de análisis. No obstante, la intención del Gobierno argentino sería avanzar más agresivamente, con un desprendimiento total y rápido para evitar un periodo de transición que siga demandando recursos estatales y provocando conflictos sindicales.
Mientras tanto, Aerolíneas Argentinas atraviesa una temporada récord en medio del verano sudamericano impulsado por condiciones cambiarias favorables para el turismo argentino en el exterior.
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Aerolíneas Argentinas y el rumbo de la privatización.