Recordemos que en ese momento, pos caída del Muro de Berlín e implosión de la Unión Soviétiva, Estados Unidos era la única potencia que quedaba, tanto económica como políticamente. Además el flujo económico y comercial comenzó a ser libres ya que no existían barreras de ningún tipo y eso derivo en la formación de distintos tratados de alianzas comerciales, como lo fue el NAFTA.
Hoy la estructuración del nuevo NAFTA, ahora llamado USMCA ( cuyas siglas significan Estados Unidos, México y Canadá en inglés), fue una de las bases de la campaña electoral del presidente Trump en 2016 que al parecer está por cumplir.
Aunque una de las trabas que tenía, sobre todo en el Congreso, era la concreción del acuerdo era la aplicación de aranceles de 25% sobre el acero y el 10% sobre el aluminio. Es así que Canadá y Estados Unidos informaron en una declaración conjunta que eliminarán los aranceles recíprocos en el plazo de dos días.
"Estados Unidos y Canadá acuerdan eliminar, en el plazo máximo de dos días desde la fecha de esta declaración, todos los aranceles que EEUU impuso conforme a la sección 232 a las importaciones de productos de acero y aluminio procedentes de Canadá, y todas los aranceles que Canadá impuso en represalia por la medida conforme a la sección 232 adoptada por Estados Unidos", expresa el documento. Si bien México todavía no se pronunció al respecto, se espera que lo haga en breve.
Uno de los puntos del acuerdo establece que si se produjera un aumento repentino de aranceles, un país podría solicitar consultas y, en última instancia, volver a imponer tarifas, pero solo sobre productos específicos.
Ahora, ¿cuál es la posición de la guerra comercial con China en todo esto?, ¿Por qué hay acuerdo con México y Canadá y no con el país asiático, dejando de lado que el país de Xi Jingping es la primera potencia económica a nivel global? En primer lugar porque es una forma que utiliza Trump para hacer campaña política y mostrarse grande.
Sin embargo no es tan bien recibido por los sectores empresariales que están perdiendo grandes negocios e ingresos. Es así como Según Oxford Economics, el crecimiento económico de China y Estados Unidos se reduciría en un 0.8 % y 0.3 % respectivamente este año si ambos países llevan a cabo sus aumentos de aranceles.
Aunque hay algunos que sostienen que la situación con China podría ser de gran ayuda para los países que no pertenecen al primer mundo como México, ya que le daría la oportunidad de crecer mientras las potencias se pelean. Aunque Andrés Oppenheimer, el columinista del diario El Nuevo Herald habla de que un problema de Estados Unidos debilita a los países de América Latina.