Esto mismo se vio reflejado el pasado 19/11 ya que según lo que informaron desde Bloomberg, el índice S&P 500 registró su mayor pérdida en un mes después de un informe de que es poco probable que Washington y Beijing alcancen un acuerdo comercial. Esto fue horas antes de que se de a conocer la aprobación del proyecto de ley.
Aunque esto no es lo único que amenaza las relaciones entre ambos países, ya que el tratado que se tendría que haber firmado en Chile y que fue suspendido debido a la crisis social del país, todavía no tiene nuevo lugar de realización. Eso es un problema porque la tan esperada Fase 1 está tardando más en llegar.
Los mercados reaccionaron de la peor forma, incluso negativa, el pasado 18/11 cuando Eunice Yoon, corresponsal de CNBC en China, escribió en su twitter personal: “El estado de ánimo en Pekín sobre el acuerdo comercial es pesimista, me dice una fuente del Gobierno. China está preocupada después de que Trump dijo que no hay reversión de tarifas. (China pensó que ambos habían acordado en principio.) La estrategia ahora pasa por hablar, pero esperar, debido al proceso de impeachment y las elecciones en Estados Unidos. También priorizar el apoyo económico de China”.
El problema es que cada país y gobernante tiene sus grandes problemas internos, como los menciona la periodista en su publicación. Mientras China intenta controlar el territorio de Hong Kong sin intervenir para no perder su imagen internacional y poder hacerse con Taiwán en las elecciones de 2020, el gobierno de Trump está amenazado por las consecuencias económicas que trajo el enfrentamiento con Xi y que destruye su principal objetivo de gobierno: la economía. En medio por supuesto se enfrenta a un proceso de impeachment que involucra a todos sus funcionarios.
Sin embargo, recordemos que las últimas noticias oficiales por parte de las negociaciones habían sido el pasado 07/11 cuando en China aseguraron que desde el país del norte acordaron reducir los aranceles de los productos a medida que se acercan a la firma del acuerdo, que por cierto todavía no tiene fecha. Aunque al otro día Trump negó los dichos y aseguró que todavía no hay fecha para la firma del acuerdo. "Vamos a ver que pasa" concluyó Trump cuando le preguntaron si se espera una conclusión para 2019. Esto dejó los acuerdos de la guerra comercial otra vez en la nada y a los mercados desesperados y hundidos en la incertidumbre.
La decisión de Trump con respecto a la ley de Hong Kong aprobada por el Senado será un ante y un después en la relación con China, tendrá que ser muy cuidadoso al decidir. Es por eso también que desde la Casa Blanca no dieron ningún tipo de indicio sobre el accionar del mandatario. El objetivo del presiente es ser reelecto, pero cualquiera sea la decisión que tome, atentará contra sus planes.
Sus opciones son: ir contra el Congreso y una decisión bi partidista, mientras enfrenta una investigación en la Cámara de Representantes. Y además traicionar los valores de democracia y liberalismo que tanto defiende en sus palabras, pero no en sus actos. O por otro lado, vetar la ley, apoyar a China, avanzar un paso más allá en salvar el acuerdo comercial y tal vez poder avanzar en su campaña de reelección al demostrar que sí le importa su relación con China. A su vez hay que tener en cuenta que apoyar a China no significa llegar a un acuerdo, hay miles de factores más en el medio.