El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS por sus siglas en inglés), del cual depende el Servicio Secreto,es el órgano responsable de salvaguardar el sistema de inmigración, las redes cibernéticas, las fronteras terrestres y las costas del país, así como responder a los desastres y proteger a los funcionarios públicos del país.
Históricamente, más específicamente luego del atentado a las Torres Gemelas en 2001, la Agencia de Servicio Secreto norteamericana representa el organismo gubernamental en el cual más confía la Casa Blanca, ya que para tomar cualquier decisión, ya que sus principales objetivos son: proteger a los líderes de la nación y salvaguardar la infraestructura financiera y crítica de los Estados Unidos.
Pero, Donald Trump, una vez más quiso demostrar sus diferencias en cuanto a los otros líderes anteriores y su compromiso con su ideología nacionalista. Es por eso que prioriza la aplicación de sus duras medidas a tener un cuerpo de inteligencia confiable.
Aunque ahora, según lo que informó el diario norteamericano, The Washington Post, los funcionarios del DHS atraviesan una época de revisión ya que están buscando formas para satisfacer la demanda del presidente de medidas "duras".
"Al presidente no le gustan las noticias que recibe sobre inmigración y ha culpado al liderazgo en el DHS, pero esto no es algo que el liderazgo en el departamento pueda solucionar", dijo Stewart Baker, uno de los principales asesores de DHS del presidente George W. Bush.
En tanto, algunos medios norteamericanos relacionaron la remoción de Alles con el episodio de inseguridad que tuvo lugar el domingo 31/03 en la casa de verano del presidente en Palm Beach, Florida, Mar-a-Lago, cuando una mujer de origen chino engaño a los cuerpos de seguridad del club e ingresó portando nada más y nada menos que un USB y dos pasaportes.
En contrapartida, algunos funcionarios de la Casa Blanca dijeron que el inconveniente de seguridad en cuestión no tuvo nada que ver con la destitución de Alles.
Volviendo a la mujer asiática, según las investigaciones realizadas, para las cuales conectaron la unidad USB de Yujing Zhang a una computadora, que por razones de seguridad no estaba conectada a ninguna red propia del gobierno, el dispositivo contenía un malware (un software dañino) que ejecutó un código y comenzó a corromper archivos.
"Eso fue algo que nunca había pasado antes", afirmó a la agencia Associated Press, Samuel Ivanovich, un agente del Servicio Secreto.