De acuerdo a su informe, el IPC subió un 0,6% en marzo y los precios de los alimentos aumentaron un 0,4%.
El coste de los alimentos consumidos en casa también subió un 0,4%. El costo de los alimentos consumidos fuera de casa aumentó un 0,3%. Los precios de la gasolina cayeron un 1,4% después de acelerarse un 9,1% en marzo.
Esto da una inflación interanual del 4,2%.
Entonces, ahora se aceleró el debate en Wall Street sobre si la FED subirá las tasas antes de lo esperado y, a su vez, el dólar subió frente a una canasta de monedas.
En este marco, los precios de los bonos del Tesoro caían. Esto es clave porque es a través de este instrumento que la Administración Biden financia su paquete de US$6 billones.
Ahora, si bien ese paquetazo de asistencia social del presidente estadounidense Joe Biden podría ser entendido como un alivio para la economía que amenazaba caer en recesión, economistas advierten que es parte de una serie de problemas que hace que los empleadores no puedan cubrir puestos vacantes.
Interesante el reporte de Reuters:
"El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y muchos economistas consideran que la inflación más alta es transitoria, y se espera que las cadenas de suministro se adapten y sean más eficientes. Pero existe la preocupación de que la inflación pueda persistir en medio de informes de que las empresas están aumentando los salarios mientras compiten por los escasos trabajadores.
Aunque las ofertas de trabajo alcanzan un récord de 8,1 millones y casi 10 millones de personas están oficialmente desempleadas, las empresas están luchando por conseguir mano de obra. Las generosas prestaciones por desempleo, los temores de contraer COVID-19, los padres que todavía están en casa cuidando a sus hijos y las jubilaciones relacionadas con la pandemia han sido las culpables de la desconexión. Las ganancias promedio por hora aumentaron en abril".