Aunque al parecer no es suficiente entretenimiento para el mandatario norcoreano ya que también tuvo tiempo de amenazar al presidente Donald Trump, quien al parecer está tan ocupado con sus otros conflictos internacionales que impactan directamente sobre la política interna estadounidense y en consecuencia la campaña de reelección del presidente. Entre estos se encuentran la guerra comercial con China, los frentes en América Latina y en Europa.
Por eso le prometió a Donald Trump un regalo de Navidad "no deseado". Algo que por supuesto despertó polémica y expectativa teniendo en cuenta las pruebas de misíles de corto alcance. Mientras que Estados Unidos mantiene su "política hostil" hacia el gobierno de Kim con sanciones económicas por las pruebas de misiles balísticos y nucleares que Corea del Norte lleva adelante. Si bien existieron cumbres entre los mandatarios, todavía no hay una solución en la diplomacia bilateral.
"Depende completamente de Estados Unidos qué regalo de Navidad será seleccionar para obtener", explicaron las autoridades norcoreanas para poner presión sobre Trump y su política para con Corea del Norte. Claro que esto se debe a que las sanciones norteamericanas están destruyendo la economía del país y un acuerdo con Estados Unidos podría ser la mejor salida para Kim. Ri Thae Song, viceministro de Relaciones Exteriores, le dio un ultimátum a Estados Unidos para que este cambie su posición en cuanto a una negociación.
Recordemos que la propuesta principal del Estados Unidos es la desnuclearización total, es decir que el gobierno de Corea del Norte deje las pruebas de misiles. Aunque en las últimas conversaciones entre los mandatarios, que fue a través de una carta, Trump reconoció que podría estar dispuesto a cambiar su mirada y aceptar algunas cosas de las que pide Kim, pero claro no las suficientes. En tanto, las conversaciones siguen en pausa y no hay nuevas a la vista.