Sin embargo, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, planteó una prórroga de hasta un año, que aunque signifique la participación de Gran Bretaña en las elecciones parlamentarias, pretende evitar que los líderes europeos tengan que reunirse de manera recurrente cada que vez expire un nuevo plazo.
“Algunas delegaciones creen que la prórroga larga acelerará la aprobación del acuerdo en Londres y otras creen que rebajará la presión sobre los diputados británicos”, explicaron a The Guardian fuentes diplomáticas. Incluso algunos miembros del cuerpo consideran un Brexit sin acuerdo para luego iniciar una relación desde cero.
En ese caso, el Reino Unido hubiese mantenido su derecho de voto en el Consejo de la UE, su puesto en la Comisión Europea y sus 73 bancas en el Parlamento Europeo. Lo que no sucedió ya que España, Francia y Bélgica, entre otros ya no confían en Londres. Además de que estas próximas elecciones son claves porque se reorientarán las posiciones geopolíticas y las estrategias comerciales futuras como la relación con China y su nueva “ruta de la seda”.
Por otro lado, las fuerzas de ultraderecha italianas y francesas se unieron para “ganar las elecciones europeas el próximo 26 de mayo con Matteo Salvini", dijo la líder de la oposición francesa, Marine Le Pen en su Twitter tras publicar una imagen con Salvini, una de las figuras de la derecha de Italia. Es así que el Parlamento europeo ya tiene bastantes temas de los que ocuparse como para seguir lidiando con las idas y venidas de May.