Lo que está claro es que ninguna de las fuerzas políticas puede hacerse con la mayoría, aunque tampoco existe una inciativa para formar un gobierno de coalición, teniendo en cuenta que los partidos tienen ideas completamente distintas entre sí, empezando por la situación de la frontera de Gaza y la relación con el pueblo árabe. La otra opción por supuesto es que Gantz y Netanyahu, que son las únicas dos fuerzas políticas capaces de formar gobierno, se unan en una coalición liderada por Netanyahu debido a su alineación con las facciones religiosas. Pero claro, Netanyahu está alineado con los judíos ultraortodoxos y Ganzt simpatiza con legisladores árabes.
Este conflicto fue protagonista en los últimos días ya que el Ejército israelí estuvo conduciendo ataques hacia objetivos iraníes como el que ocurrió este miércoles 20/11 por la mañana, el primero que el gobierno reconoció en años de conflicto. Lo que ocurrió fue que Israel llevó ataques de gran escala contra objetivos iraníes en Siria en represalia por 4 misiles disparados desde suelo sirio hacia el país el día anterior. Pero lo más extraño fue que reconoció el ataque y se lo adjudicó, contrariamente a como hace desde comienzos del conflicto sirio.
Claro que esto tendrá efectos directos sobre el accionar del país en el mundo, empezando por su gran aliado Estados Unidos, y claro Argentina donde el futuro presidente, Alberto Fernández, parece estar preparado para desafiar las ideas de Israel como lo hizo al comunicarle a la embajadora israelí en Argentina, Galit Ronen, que está entre sus planes derogar el decreto que tilda a la organización árabe Hezbollah como un grupo terrorista. Esta medida fue impulsada por el presidente Mauricio Macri, quien por supuesto estaba bajo las influencias de las autoridades norteamericanas del gobierno de Donald Trump.
Recordemos que el Hezbollah es un grupo árabe que tiene representación parlamentaria en el Líbano y tiene su región de acción en el sur del país. Pero al mismo tiempo fueron los autores de reiterados ataques a Israel. Aunque claro no fueron los únicos porque como explicamos anteriormente, Israel también se adjudica ataques sobre Irán y mismo sobre el Hezbollah, como lo hizo a fines de agosto cuando drones de providencia desconocida incursionaron en Beirut (ciudad capital de El Líbano) sin permiso alguno.
Pero ahora volviendo a las relaciones con Argentina, la derogación del decreto no solo enfurecería a la comunidad israelí argentina, teniendo en cuenta lo sucedido con los atentado en la AMIA y la embajada de Israel en Buenos Aires en los años 90', por los que el grupo "terrorista" está acusado, sino que también a la Casa Blanca, ya que son los principales aliados de Israel y enemigos de Hezbollah. Esto último no sería lo más conveniente para Alberto Fernández, ya que una de sus principales preocupaciones a nivel económico es la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, controlado mayoritariamente por Estados Unidos.
A todo esto se suma el hecho de que la compañera de fórmula y próxima vice presidenta de Argentina es la ex mandataria, Cristina Fernández de Kirchner, a quien se la acusa de haber firmado un memorándum con Irán por la causa AMIA.