Los turistas llegarán mediante los equipos de lanzamiento con los que cuentan empresas como Boeing, que actualmente se encuentra en una crisis de imagen institucional, y Space X, la empresa aérea rusa que compite con norteamericana mencionada anteriormente.
El proyecto también está relacionado con Blue Origin, la empresa de transporte aeroespacial de Jeff Bezos, el dueño de Amazon, que también presentó sus ideas el pasado 09/05. Ambos planes tienen objetivos similares ya que son ambientar el espacio lunar para transportar materiales y hasta seres humanos hacia la superficie rocosa. Justamente es esto lo que la NASA propone, pero con algo de lujo ya que los precios no son accesibles para todos.
Aunque la Estación es un plan en conjunto con países como Rusia, que a pesar de los conflictos con Estados Unidos sigue siendo parte del proyecto. Pero también hay que tener en cuenta que el anuncio llega en un momento un tanto complicado para las relaciones espaciales y de cooperación entre Rusia y Estados Unidos.
Recordemos que una semana atrás el Pentágono, es decir el Departamento de Defensa norteamericano decidió incorporar a Rusia a su lista negra en cuanto a la cooperación en lanzamientos espaciales, de la cual dependía y, por lo menos hasta el 2023, dependerán los sistemas espaciales de Estados Unidos. Entre estos los cohetes rusos, Soyuz, los que utiliza Washington para trasladar astronautas.
El documento oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos sobre las Adquisiciones de Defensa que comunicó la decisión explica que, a partir del 31/12 del 2022, las empresas encargadas de lanzamientos de satélites comerciales al espacio no podrán utilizar municiones ni servicios provenientes de ninguno de esos países, incluido Rusia.
En tanto, quien no podía faltar en la polémica fue el presidente de Estados Unidos, Donald Trump quien luego de los anuncios de la NASA criticó a la política espacial y dijo: "Por todo el dinero que estamos gastando, la NASA NO debería estar hablando de ir a la Luna: eso fue hace 50 años", aseguró el mandatario tratando a la institución de anticuada.
Aunque eso no fue todo ya que luego aseguró que la Luna era parte de Marte, lo que sorprendió a muchos, sobre todo a investigadores y especialistas quienes nunca consideraron a la Luna como parte de Marte. Es así que el primero es considerado una forma rocosa, mientras que el otro es un planeta que todavía no se sabe con seguridad si puede ser habitado o no. Pero como Trump siempre puede hacer y decir más, no fue lo peor ya que tan solo hace 1 mes el mandatario había dicho: "Regresemos a la luna".
No solo eso sino que también le había pedido al Congreso que aumentara el gasto de la NASA a US$ 1.6 mil millones más para lograr avances en la superficie lunar.