Sin embargo todo se complicó para el hacker australiano cuando cambió el gobierno ecuatoriano y llegó Lenín Moreno, cuya administración tiene lazos muy fuertes con Estados Unidos. Es así que el mismo le quitó la protección y lo entregó a las autoridades londinenses. Luego de esto comenzaron las polémicas para el juicio de extradición que ya tiene fecha: 25/02 de 2020.
Aunque ahora hay un lado positivo para Assange, porque mientras él cumple su condena en la cárcel, tras una larga investigación entre documentos y entrevistas, el diario español explicó que una empresa de espionaje española entregó audios y videos que detallaban las conversaciones que el australiano tenía con sus abogados y colaboradores durante su estadía en la embajada de Ecuador. Claro que acá entra en juego la controversia entre si Assange estaba defendiendo la libertad de expresión, o si sus filtraciones fueron algo ilegal, ya que quienes defienden este nuevo espionaje también aseguran que Wikileaks es una organización criminal.
En consecuencia, el dueño de Undercover Global, David Morales, ya está siendo investigado por las autoridades españolas. Claro que esto es consecuencia de una querella criminal que presentó el mismo Assange y sus defensores. Mientras a le empresa de "seguridad" se la acusa de, según explica el diario El País, de: "delitos contra la intimidad y contra el secreto de las comunicaciones abogado-cliente", los directores de la compañía no dieron declaraciones.
Según la investigación, reiteradas conversaciones fueron registradas por cámaras instaladas por el director de la empresa. Aunque eso no fue todo porque al parecer, Morales había pedido que se instale una función de streaming conectada a Estados Unidos para que estos puedan tener acceso constante a los movimientos del hacker en la embajada. Es así que se establecieron tres canales: uno para los ecuatorianos, otro directo para la empresa y otro para Estados Unidos. Es así que donde Assange creía que estaba seguro de la intervención norteamericana, no era tan así.
De acuerdo a lo que explica El País, las acciones de espionaje fueron creciendo cuando llegó Moreno al poder, ya que según los registros, el dueño de UC Global viajaba con mayor frecuencia al país del norte a reunirse, entre otros con el empresario y multimillonario, Sheldon Adelson, dueño de una cadena de casinos: Las Vegas Sands. Pero también un amigo muy cercano del presidente republicano y enemigo de Assange, Donald Trump.
Tanto que es uno de los donantes principales del Partido Republicano, y claro muy cercano a la CIA, la organización encargada de organizar el espionaje y también una de las enemigas principales de Assange, sobre todo durante la dirección del actual Secretario de Estado, Mike Pompeo.
Sin embargo, quien también acusó a la empresa española de espionaje, fue el ex presidente ecuatoriano y mayor enemigo interno del actual, Rafael Correa. El mismo aprovechó que las denuncias habían salido a la luz, y además para cubrirse las espaldas, teniendo en cuenta que la denuncia data de espionajes durante su gobierno. "UC Global me dio seguridad los dos primeros años después de la Presidencia, y también me ha espiado a mí y a mi familia", escribió Correa en su perfil de Twitter.
Recordemos que hoy el ex presidente reside en Bruselas (ciudad capital de Bélgica), desde donde sigue haciendo campaña política para desestimar el gobierno de Lenín Moreno. Aunque fue él y su gobierno quien en un principio decidieron contratar a UC Global para encargase de la seguridad de la embajada en Londres desde la llegada de Assange.