En tanto, Assange, quien se encuentra en una prisión de máxima seguridad en Belmarsh, al norte de Londres, se presentó ante las autoridades judiciales a través de una videoconferencia y dijo: "175 años de mi vida están en juego", aseguró el acusado para tal vez despertar compasión en los magistrados.
Quien no se quería quedar afuera de la situación fue el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien durante su gobierno acogió a Assange en la embajada ecuatoriana de Londres. Aunque el mismo fue detenido y expulsado de la misma casi 7 años después cuando quién ahora encabeza el poder en Ecuador es Lenín Moreno, opositor de la administración izquierdista de Correa y uno de los grandes aliados de la Casa Blanca, le soltó la mano al hacker australiano.
"Todo fue un gran engaño. Que el mundo y la historia nunca olviden quiénes fueron los verdugos", dijo Correa en su reciente mensaje en Twitter, para después recordar que su gobierno había sido el primero en advertir sobre las intenciones de Estados Unidos sobre Assange.
Por otro lado, como siempre que hay un evento relacionado al caso Wikileaks y la situación judicial de Assange, sus seguidores, este 14/06, esperaron a que el Tribunal de Magistrados den información en cuanto a como iba a seguir la causa. Así también muchos salieron a las calles de Melbourne, Australia para mostrar su apoyo a su compatriota.
Pero volviendo al estado judicial del fundador de Wikileaks, los abogados que lo defienden decidieron apelar sobre la sentencia que fue efectuada en Londres y que derivó en la detención durante 50 semanas del hacker. Según lo que aseguró el ex cónsul de Ecuador en Londres, Fidel Narváez, a Sputnik: "La sentencia está siendo apelada por sus abogados en el sentido de que ha sido demasiado severa y que podría resultar en que sea revisada y acortada".
Aunque esto parece no alterar para nada la extradición a Estados Unidos, ya que ambas cosas van por cursos distintos. Es así que el ex cónsul aseguró: "No tiene posibilidades de que le den la libertad condicional", explicó en referencia a la condena por 50 semanas.
Si bien algunos intentan ser optimistas la situación para Assange es complicada por demás, pero todavía la última palabra no está dicha, empezando porque Estados Unidos tiene plazo hasta el 31/07 para detallar su acusación contra el fundador de Wikileaks, y además de por medio hay otra visita preliminar planeada para el próximo 21/10.