Después de la resolución y de lo que pareció ser la total retirada de Estados Unidos, llegó la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi, el líder del ISIS a quien mediante una redada, las tropas norteamericanas lograron ejecutar. Así lo anunció Donald Trump para adjudicarse un triunfo en Medio Oriente después del gran fracaso y el rechazo hacia su decisión por parte de los políticos y votantes republicanos, quienes desde el momento que Trump decidió retirarse pusieron el grito en el cielo tras la decisión de Trump de dar por acabada la guerra contra el terrorismo y la presencia militar que forma parte de la doctrina estadounidense desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001.
De esta forma traicionó los ideales de los más conservadores norteamericanos. Esto por supuesto fue una gran desventaja en su carrera política y será recordado por la historia, al igual que el escándalo del Ucraniagate, que sigue avanzando y que cada vez lo implica más a él y a su abogado Rudy Giuliani.
Aunque al parecer ahora esto no es así, de acuerdo a lo que explicó el general McKenzie en una conferencia de prensa desde Bahrein. Claro que las tropas no se habían ido del todo, porque como explicó Donald Trump en su momento, semanas después del anuncio de retirada, algunos comandos permanecerían en el territorio para proteger el petróleo. Tengamos en cuenta que con el acuerdo entre Rusia, Turquía y Siria, Estados Unidos quedó fuera de los países que tienen control sobre el petróleo de la región.
Sin embargo, según lo que explicó McKenzie, ahora el objetivo sería otra vez combatir el terrorismo. Esto por supuesto sería una gran ventaja para el presidente Trump y su campaña política de cara a las elecciones 2020, teniendo en cuenta que como explicamos anteriormente, el abandono del pueblo kurdo no fue recibido con alegría por parte de la población norteamericana.
"De lo que estamos hablando es de los bolsillos de personas que representan los restos que siguieron a raíz del califato"."Todavía tienen el poder de herir, todavía tienen el poder de causar violencia", concluyó la autoridad militar al asegurar que la estadía de Estados Unidos en la región combatiendo a las milicias del ISIS no estaba definido todavía y remarcando que la relación actual con los kurdos era "buena". Algo un tanto difícil de creer luego de la gran traición que los obligó a dejar su territorio.
Estos cambios repentinos en la política internacional de Donald Trump llegan exactamente cuando el caso de Ucraniagate lo tiene agarrado del cuello y tan solo un día después de que el mandatario decida apartar del cargo al ex secretario de la Marina de USA, Richard Spencer, quien fue removido por una petición del secretario de Defensa, Mark Esper. El mismo se había enfrentado a Donald Trump reiteradas veces en público por distintas razones, más exactamente por la forma de proceder del mandatario en política exterior, al igual que sucedió con el John Bolton.