La empresa europea fabricante de aeronaves, Airbus, que el lunes 25/03 llegó a un acuerdo con la distribuidora de aviones China Aviation Supplies Holding Company (CAS) para cambiar un pedido que había hecho en 2017 por 300 aeronaves a Boeing, por Airbus. Valuado en nada más y nada menos que US$ 31.130 millones.
El anuncio de este cambio se produjo en medio de la visita del presidente chino, Xi Jinping, a Francia, donde está la sede principal de la empresa constructora.
China fue uno de los primeros países en dejar sin actividad los Boeing MAX 737 presentes en su territorio, pero ahora el país asiático no solo le hace la guerra comercial a Trump a través de sanciones sino que también lo hace no contratando a sus empresas y reemplazandolas por las europeas.
El diario estadounidense The New York Times (NYT), que el 21/03 informó que ninguno de los dos aviones involucrados en el accidente de las aerolíneas low cost, no contaban con un dispositivo móvil que indica y alerta a los pilotos cuando hay un conflicto en la lectura de los sensores, continuó con su investigación y el 25/03 publicó nueva información.
La aerolínea norteamericana, American Airlines, que fue cliente exclusivo de Boeing durante más de 10 años, estaba a punto de cerrar un contrato de compra de cientos de aviones de bajo consumo con su gran competidor Airbus. Es así como, según el medio, para no perder a su histórico cliente, la empresa en desgracia dejó de lado su proyecto de realizar un nuevo tipo de avión y decidió actualizar el MAX 737. Dejando en claro que la fabricación de los mismos se haría en solamente 6 meses.
Los fiscales involucrados en la investigación están teniendo en cuenta el tiempo de fabricación, ya que, tal vez, la sed de ser primero llevó a Boeing evadir los riesgos de seguridad, como la presencia de un dispositivo alertador de fallas técnicas.
Un ex funcionario de Boeing dijo a NYT que, en su momento, “la compañía optó por construir el Max porque sería mucho más rápido, más fácil y más económico que empezar de cero”.
Ademas, como si no fuera poco, la semana pasada, la aerolínea de Indonesia Garuda también canceló el pedido de 50 aparatos.