Tras haber permanecido en el territorio por casi 9 años y haber firmado un protocolo de normas en cuanto a sus condiciones actuales, como la prohibición de comunicarse con el exterior mediante otras vías que no sea el wifi de la Embajada o el "realizar actividades que pudieran ser consideradas como políticas y de interferencia en los asuntos internos de otros Estados", el fundador de Wikileaks fue acusado por Moreno de estar involucrado en las últimas publicaciones de fotografías privadas de el y su familia en Europa.
“No es que no pueda hablar libremente, pero no puede mentir ni 'hackear' teléfonos privados. Tampoco puede intervenir en la política de países amigos porque está en territorio ecuatoriano y nosotros somos responsables por él”, explicó el presidente Moreno para después negar las suposiciones en cuanto a la posible entrega de Assange a la Casa Blanca en consecuencia de su reunión con el político y consultor norteamericano, Paul Manafort.
Las medidas tomadas por el gobierno de Ecuador en cuando al dueño de Wikileaks lo llevaron a demandar al Estado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), acusando a la Nación de violación de Derechos Humanos, en relación a otra de las pautas como el mantenimiento de sus cuentas médicas. Aunque no se llegó a ninguna conclusión.
Los escándalos que envuelven al presidente llegan en un momento de tensiones en su gobierno ya que el domingo 24/02 se celebraron elecciones municipales y provinciales en Ecuador y, si bien las fuerzas de Lenin fueron exitosas en algunos puntos, las del ex presidente Rafael Correa, quien continuó con su campaña política mediante las redes sociales desde Bélgica, también se mostraron fuertes.
De hecho, la situación de Assange no es ajena a las elecciones y a la tensión entre ambos políticos ya que es un personaje que Correa apoya y Lenin no tanto. Tan es así que el secretario de Comunicación de la Presidencia, Andrés Michelena acusó a Assange y a Correa de querer "desestabilizar el gobierno y la democracia del país".
Además, el pasado 30/03, la Fiscalía General ecuatoriana, influenciada por información de Wikileaks, abrió una causa conocida como INA Papers contra Lenin Moreno y otros miembros de su familia por la supuesta adquisición de bienes y la tenencia de varias empresas offshore. Lo que algunos analistas ecuatorianos creen que podría ser el caso de corrupción más grande de América Latina.
Por lo que entonces, Wikileaks dijo en un comunicado: “si el presidente quiere terminar el asilo ilegalmente para encubrir sus escándalos offshore, la historia lo condenará”. Dando a entender que las acusaciones del presidente fueron producto de estar involucrado en un gran caso de corrupción filtrado nada más y nada menos que por la empresa de Assange.