La mujer asiática ingresó diciendo ser socia del club y en busca de la utilización de la piscina luego de que los miembros del Servicio de Seguridad en la entrada confirmen que su nombre coincidía con el de la hija de uno de los socios del club. Si bien los agentes de seguridad no la encontraron en la lista y no obtenían una respuesta concreta, permitieron su ingreso y acreditaron su accionar a las barreras del idioma.
Una vez dentro su historia cambió y le explico a una de las recepcionistas que era una invitada al evento organizado por la Asociación Chino-Estadounidense de Naciones Unidas, que en realidad no existe. No solo eso, sino que, según las autoridades, Zhang dijo ser una enviada desde Shanghai a Florida de “Charles”, un hombre con el cual ella supuestamente mantenía contacto vía Internet y cuya identidad todavía se desconoce, para conversar sobre las relaciones económicas y comerciales entre China y la Casa Blanca.
"Si bien el Servicio Secreto no determina quién tiene permiso para ingresar al club, nuestros agentes y agentes realizan exámenes físicos para garantizar que no se permiten artículos prohibidos en la propiedad", intentó explicar mediante un comunicado un miembro del Servicio Secreto norteamericano para sostener la credibilidad del organismo de seguridad de Estados Unidos.
Al mismo tiempo, el 03/04, el vicepresidente de Asuntos Internacionales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Myron Brillant, explicó que las negociaciones entre China y Estados Unidos para acabar con la guerra comercial que ambas potencias libran desde 2018 y que continúa dañando las 2 economías, están en un momento más que difícil, pero que el acuerdo está cerrado en un 90%.
“El 10% restante es la parte más difícil", aseguró el funcionario estadounidense al diario norteamericano, Financial Times, para después explicar que “la mayor tensión es qué pasará el día después de lograr un acuerdo”, en relación a la desconfianza de Estados Unidos en Pekín (ciudad capital china), ya que este no quiere reiterar las sanciones completamente para que sirvan como presión a Xi JinPing, líder del gobierno chino, para cumplir con lo pactado.
Si el escenario de conversaciones es apto para un encuentro entre ambos líderes mundiales, según explicaron fuentes oficiales, una nueva cumbre podría ocurrir durante el mes de abril. De lo contrario las negociaciones se podrían extender hasta el próximo G20 en junio 2019.
Sin embargo esta no es la primera vez que el presidente Trump tiene que lidiar con escándalos en cuanto a sus relaciones con ciudadanos chinos. En marzo de este año, se lo fotografió con Cindy Yang, una inmigrante china que estableció una cadena de centros de estética en Florida, los cuales, de acuerdo a investigaciones posteriores, estaban respaldados por el gobierno chino y el Partido Comunista.
Hoy Zhang se enfrenta a 5 años de prisión y dos multas por US$ 250.000 y otra de US$ 100.000 por haber dado falsas declaraciones a agentes federales y por irrumpir ilegalmente en una propiedad privada.