Volviendo un poco en la historia es importante recordar que en 1945, durante las conferencias de paz de Yalta y Potsdam, se dividió Europa en 4 partes, al igual que Berlín, teniendo en cuenta que en ese momento el objetivo de las potencias era humillar y hundir a Alemania más de lo que ya estaba como venganza al líder del Tercer Reich, Adolf Hilter, quien con su régimen nazi y sed de venganza destruyó la economía alemana, violó el Tratado de Versalles y se cobró la vida de 11 millones de personas solamente con los exterminios de minorías que llevaba adelante en campos de concentración. Esto por supuesto sin contar todos los fallecidos en la guerra desatada por el mismo régimen.
Berlín, como explicamos anteriormente, fue dividida en 4, y luego en 2: Oriental y Occidental. Esto fue el comienzo de lo que luego se conoció como Guerra Fría, de la cuál todavía quedan retazos y consecuencias, como la competencia por territorio y recursos naturales entre Rusia y Estados Unidos en Venezuela y Siria, o el embargo norteamericano a Cuba, y hasta el crecimiento de potencias como China e India. Sin olvidar claro el enfrentamiento entre las dos Coreas y el peligro que significa para la humanidad que Jim Jong Un en Corea del Norte tenga armas nucleares.
Pero todo cambió en 1989, cuando los propios habitantes, con lo que encontraban, empezaron a derribar el muro que los separaba de su familia, sos amigos, sus trabajos, parejas o hasta de una vida distinta a la que tenían. Además claro por seguir ansias de libertad y dejar de sentir que vivían rodeados de paredes. Con la llegada de Ronald Regan a la Casa Blanca, y Mijail Gorbachev como Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética, donde ya no existía Stalin ni Nikita Jrushchov, que hablaban de hacer reformas y de terminar con los conflictos en Europa, comenzó el cambio.
Sin embargo no fue hasta el 9/11 de 1989 por la noche, cuando Gunter Schabowski, un funcionario del gobierno de Alemania Oriental, hizo un sorprendente anuncio en una conferencia de prensa: "Hasta donde yo sé, surte efecto de inmediato, sin demora", dijo el político cuando un periodista le preguntó cuando se haría efectiva la supuesta eliminación de puntos de control entre las dos Alemanias. Menos de 1 hora después ya había gente trepando el muro e intentando romperlo hasta con las manos. Lo que había sido una amenaza para muchos durante años, y hasta una causa de muerte, en esemomento era solo una simple pared.
En esos momentos ya existía la televisión global, desde que el hombre norteamericano llegó a la luna que todo el mundo podía ver a color lo que sucedía en el mundo. Hasta en Argentina toda la población estaba en vilo frente a los acontecimientos. Recordemos que el muro costó la vida de muchas personas que lo intentaron cruzar, pero como bien explican los libros de historia y hasta los guía turísicos de Berlín, el mayor problema no era escalarlo, ni los alambres de púa que había en la parte superior, sino los kilómetros que separaban al muro occidental del oriental. Esa poca distancia era mortal.
Comenzaba a sonar una alarma, luego una segunda, pero si seguías corriendo comenzaban los disparos: no es por nada que le llamaban "El corredor de la muerte". Uno de los asesinatos más famosos fue el de Peter Fechter, quien intentó escapar de Berlín Oriental y una vez que logró atravesar el muro se desangró por un disparo en la pelvis por el que no recibió ayuda médica. Claro que él no fue el único pero sí el más recordados porque en el momento de su muerte había periodistas observando que luego se hicieron cargo de contar la historia.
Por otro lado, y algo que no se mencionó anteriormente, es que el organismo europeo y nortemericano que brindaba seguridad a los países en Europa contra la amenaza comunista era la Organización del Atlántico Norte (OTAN o NATO en inglés). Una institución más que organizada que junto a la Unión Europea, que e sus comienzos se conocía como Comunidad Económica Europea, lograron la unificación de Europa luego de la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial. Aunque hoy con la existencia de gobiernos nacionalistas como el de Donald Trump y los problemas propios de Europa esta organización no es lo mismo que hace 20 años.
Tanto que el presidente francés, Emmanuel Macron dijo a The Economist que la OTAN, la Alianza que Trump se pasó todo su mandato denostando, está "cerebralmente muerta", teniendo en cuenta que una vez que Europa se acerca a Rusia, la Casa Blanca reacciona y le ruega a la Unión que vuelva.
A su vez, estos mismos gobiernos nacionalistas y el espacio que ocupan hoy las extremas derechas y hasta los partidos neonazis, amenazan con quebrar todo lo que se consiguió en los últimos años y hasta logran que la caída del Muro de Berlín haya sido en vano. Un acontecimiento que representó la libertad, la unión y la tolerancia, hoy se ve opacado por los movimientos de derecha que intentan volver a tomar el control en países como Francia, Italia, el Reino Unido y hasta la propia Alemania, claro sin tener en cuenta al presidente norteamericano, Donald Trump.