Según Al Awa, es "es legalmente imposible" aplazar la consulta constitucional. La declaración constitucional diseñada por los militares y votada en referéndum en marzo de 2011 precisa que la consulta debe celebrarse en los 15 días siguientes a la fecha en la que el presidente reciba el borrador de la Asamblea Constituyente. "Si el pueblo vota sí, el país comenzará el proceso de construcción de las instituciones para lograr la estabilidad", agregó.
El anuncio se realizó tras la celebración de una reunión en el marco del “diálogo nacional” que Morsi ofreció el jueves 06/12 en su discurso televisado.
Al encuentro, presidido por el vicepresidente del país, Mahmud Mekki, no acudió ninguno de los líderes más prominentes de la oposición. Entre los asistentes estaba el gran imán de la mezquita de Al Azhar, Ahmed Tayeb, líderes de la corriente salafista, varios conocidos intelectuales, el ex candidato presidencial Ayman Nour y representantes de otros partidos menores, así como también de algunas instituciones del Estado.
Probablemente, el gesto del Presidente será suficiente para aplacar a la oposición.
En un comunicado, el Frente Nacional de Salvación, la plataforma que agrupa a los principales partidos de la oposición institucional, insistió en su exigencia de suspender el referéndum y retirar el decretazo a cambio de terminar el movimiento de protesta. La coalición se reunirá el domingo para ofrecer una respuesta oficial. "Mi primera impresión personal es que es un paso limitada e insuficiente. Hemos dicho repetidamente que una de nuestras demandas principales es aplazar el referéndum", declaró a Reuters Hussin Abdel Ghani, portavoz del Frente.
El escritor y activista Bassem Sabry calificó la maniobra de un “truco” destinado a crear la impresión que apostaba por el diálogo.
“Al final, Morsi ha conseguido todo lo que quería ... Protegió la Asamblea Constitucional, forzó un referéndum sobre un borrador constitucional que la gente no tiene tiempo de estudiar”, declaró el opositor, recordando que el mandatario egipcio ha roto su promesa de no someter a consulta un texto que no contara con el suficiente consenso entre la sociedad.
La noticia llegó el mismo día que el Ejército egipcio rompió su estrepitoso silencio.
En su primer comunicado oficial desde el inicio de la grave crisis que padece Egipto, las Fuerzas Armadas instaron a Gobierno y oposición a resolver sus diferencias a través del diálogo, advirtiendo las consecuencias del actual enfrentamiento.
“Las Fuerzas Armadas afirman que el diálogo es la mejor y única forma de conseguir un consenso. Lo contrario nos llevará a un oscuro túnel que resultará en una catástrofe, y eso es algo que no podemos permitir”, reza el comunicado, todo un aviso a ambos bandos de que el Ejército no permitirá que el actual conflicto degenere en una confrontación civil. Las Fuerzas Armadas son la institución más poderosa del Estado. Los generales asumieron las riendas del país tras la revolución de 1952, y no las cedieron hasta el pasado mes de junio, una vez elegido Morsi.
A pesar de haber abandonado el primer plano de la escena política, el Ejército sigue considerándose el garante último de la seguridad de la nación, tal como reiteró en el comunicado, leído por un portavoz y retransmitido en directo por la televisión pública.
“Las Fuerzas Armadas asumen su responsabilidad de preservar los intereses vitales del país, y de proteger y asegurar puntos neurálgicos, instituciones públicas y los intereses de los ciudadanos inocentes”, afirmó el portavoz.
Desde el inicio de la crisis, el silencio del Ejército se ha interpretado como una muestra de su neutralidad en la lucha de poder que libran el Gobierno y la oposición. La Guardia Republicana, una unidad militar de élite, ha sido la encargada de proteger el palacio presidencial, escenario durante los últimos días de protestas y enfrentamientos.
Sin embargo, el Ejército en ningún momento ha utilizado la fuerza para reprimir a los manifestantes. Los activistas consiguieron el viernes romper el perímetro de seguridad en torno al palacio ante la pasividad de los uniformados.
En un intento de implicar de forma más directa a las Fuerzas Armadas en el mantenimiento del orden, dicen que Morsi prepara un decreto en el que otorga a la institución mayores poderes, según el diario Al Ahram.
Entre ellos, figuraría la capacidad de detener civiles, una potestad reservada a la policía después de que la Junta Militar levantara el pasado mes de mayo el estado de emergencia, que había estado vigente de forma ininterrumpida durante más de tres décadas.
“Las Fuerzas Armadas están para coordinar la preservación de la seguridad y la protección de complejos vitales junto con la policía”, afirmaría el texto, al que ha tenido acceso Al Ahram.
Por su parte, los líderes de los Hermanos Musulmanes reiteraron su apoyo a la celebración de la consulta popular en la fecha prevista. “Lo que está sucediendo es una competición política. Tenemos que recurrir a las urnas. Compitamos con honor”, declaró Mohamed Badie, el Guía Supremo de la Hermandad.