La diputada Luciana Campero dijo que sospecha que Vargas Pozo y su hija “se encuentran secuestradas en alguna zona del Chapare, donde Morales tiene su cuartel general y a donde actualmente no puede ingresar la Policía debido al bloqueo de caminos indefinido declarado por los seguidores del expresidente”.
Nadie conoce en Bolivia el paradero de Evo Morales, también investigado por corrupción en el caso de su exnovia, Gabriela Zapata, y la empresa china CAMC, beneficiada con contratos mediante supuesto tráfico de influencias, lo que habría generado un daño económico de 566 millones de dólares. Pesa sobre él una alerta migratoria y posiblemente en los próximos días una orden de captura tras negarse a declarar.
El ex presidente no da la cara por “falta de garantías” y controla a sus alborotadores desde las sombras que desde hace 11 días bloquean carreteras en varios puntos del país.
Un grupo de cocaleros armado amenazó con responder con balazos a los intentos de levantamiento de piquetes y bloqueos. En cualquier momento correrá sangre en las calles de Bolivia. En algunos videos en las redes se vio un manifestante con una escopeta en la mano y vehículos de la policía baleados. El choque de las marchas revistas y racistas dejaron varios heridos en septiembre.
Al principio, estos manifestantes evistas pedían demandas económicas, como la provisión de dólares y combustible. Luego se inclinaron hacia un discurso más político exigiendo la validación del liderazgo de Morales en en Movimiento Al Socialismo y la proclamación de su candidatura para las elecciones presidenciales de 2025, la principal causa de la guerra fratricida entre Morales y Luis Arce que hunde a Bolivia. En los últimos días, insatisfechos con aquella peticiones, pidieron directamente la renuncia del presidente y el adelanto de las elecciones.
Varios sectores, principalmente productivos se han declarado en emergencia y exigen al Gobierno acciones para levantar los cortes de ruta; advirtieron que si el conflicto continúa habrá desabastecimiento de alimentos en medio de la escasez de combustible, dólares y medicamentos.
Si bien Evo Morales, al asumir en 2006, se convirtió en el presidente que transformó la economía del país con sorprendentes cifras de crecimiento, reducción de pobreza y analfabetismo, su intento de extender su mandato hasta 2025 con unas controvertidas elecciones de por medio lo cambió todo.
Su últimas políticas turbias en el poder y su ambición ilimitada y la ineficacia de su ex aliado y actual enemigo, Arce, han destruido a Bolivia que se encuentra entre los tres países con la mayor inflación en la región solo superada por Argentina y Venezuela.
Algunos expertos señalan que detrás de la crisis inmediata hay un problema más serio a largo plazo: el modelo económico de Bolivia de las últimas dos décadas está en quiebra.
Más contenido de Urgente24
BCRA y tasa de interés: Comienzan a crecer los rumores de una baja
China necesita más "cerebros" para la carrera cuántica contra USA
Ranking FIFA: La Scaloneta sigue puntera pero Francia está cerca
Si tiene entre 40 y 50 años, este hábito podría estar envejeciendo su cerebro más rápido
Merentiel se despachó en las redes por los penales errados: "Aguante Boca"