Entre los candidatos, Ebrahim Raisi, actual jefe de la rama judicial iraní, es el gran favorito a ganar las elecciones.
En los comicios de 2017 fue derrotado por el actual presidente.
Es un hombre de confianza del líder supremo, el ayatolá Alí Khamenei y ocupa un rango importante en el clero shiita.
USA lo ha sancionado por presuntos abusos a los derechos humanos, al haber ordenado la ejecución “extrajudicial de miles de políticos en 1988”, según la Casa Blanca.
En oposición a Raisi, el candidato más fuerte es el único reformista de la lista, Abdolhossein Hemmati, de línea moderada y exdirector del Banco Central de Irán desde 2018.
Hemmati también ocupó otros cargos importantes; entre ellos, fue embajador en China, vicepresidente de Radiodifusión de la República Islámica de Irán (IRIB) y gobernador de la Central de Seguros de Irán.
Además de Raisi y Hemmati, los otros 2 candidatos son Mohsen Rezaee y Amir Ghazizadeh Hashemi (había varios candidatos más que se bajaron en los últimos días).
"Los candidatos de línea dura han estado involucrados en la represión de cualquier tipo de descontento de los ciudadanos. Y el principal contendiente, Ebrahim Raisi, tiene una larga historia de violaciones de derechos humanos", señaló Rana Rahimpur, periodista del servicio persa de la BBC.
Muchos creen que la victoria de Ebrahim Raisi está asegurada, explica la BBC. Se ha dicho incluso que Raisi no sólo ascenderá a la presidencia sino también podría ser el próximo líder supremo, reemplazando a Jamenei.
Escribe Deutsche Welle sobre Raisi:
"El político ultraconservador, famoso por su participación como fiscal en la ejecución de miles de presos políticos a finales de la década de 1980, no es un desconocido para los iraníes. Raisi ha sido el jefe del poder judicial de la nación desde 2019.
Para ganar laselecciones presidenciales en la primera vuelta, necesita la mayoría absoluta. Y podría obtenerla, dado que muchos iraníes tienen previsto no acudir a las urnas -los últimos sondeos anticipan una participación históricamente baja, en torno al 40%. Las encuestas sugieren que solo 23 millones de los 59 millones de votantes con derecho a voto tienen previsto acudir a las urnas. En tal caso, para salir victorioso, a Raisi le bastaría con que 12 millones de iraníes le den su voto.
Si ningún candidato obtiene una mayoría clara, los dos más votados se enfrentarán en una segunda vuelta una semana después, el 25/6".