Y agregó: "Vos sabés cómo funciona el ORSNA, Eduardo. Lo hemos hablado. ¿Vos pensás que el ORSNA es el encargado de verificar la calidad de los testeos?". A lo que el periodista respondió: "No, pero sí de los contratos".
Sin embargo, el integrante de La Cámpora siguió disparando contra los periodistas de La Nación: "¿Hay que hacer una auditoría interno sobre esto? Le mandé un mensaje a Diego Cabot -quien lleva adelante la investigación- y no me respondió. Usted me acusó de cobarde por no querer aparecer en los medios y eso es mentira. Acá estoy".
Notablemente molesto, también defendió al concesionario: "Ese laboratorio nos permitió detectar la cepa sudafricana, las de Brasil. Fue una gran situación que permitió a la Argentina poder abordar de manera eficiente el tema. La empresa la contrató Argentina 2000, nada tiene que ver el Estado. La Nación se ha encargado de cometer una gran malicia al asegurar que los test no eran válidos".
Sin embargo, fiel a su estilo, el conductor del noticiero de LN+ arremetió: "Baje un cambio. Yo no lo acusé de nada, ni de corrupción. Yo lo llamó a usted como funcionario público que es. Usted es vicepresidente de un organismo que controla a los Aeropuertos en la República Argentina. Sólo mencioné que la producción lo llamó 6 veces y usted no contestó.
En el transcurso de la entrevista, los protagonistas siguieron intercambiando puntos de vista en un tenso áspero, donde el funcionario denunciaba reiteradamente las "mentiras" que realizaban desde el medio.
Para dar fin a la discusión, Feinmann cerró: "Baje un cambio. Yo entiendo que usted provenga de una organización política complicada donde manejan esa actitud agresiva. Los conozco muy bien", chicaneó en referencia a La Cámpora. Como respuesta, Muriel remarcó: "Estoy orgulloso de ser de La Cámpora, y perdón por si elevé mi tono de voz".