En su lugar, intentará negociar con los acreedores una postergación del pago hasta el 1ro de mayo. Se trata del Bono Buenos Aires 2021 (BP21) emitido en 2011 por el gobierno de Daniel Scioli.
El lunes (13/1) los bonos provinciales sufrieron un fuerte desplome después de que el ministro de Economía Martín Guzmán, rechazara un salvataje financiero a la provincia por parte de la Nación.
En respuesta, los acreedores ya emitieron un comunicado dispuestos a negociar: "El comité directivo formado por tenedores institucionales de instrumentos de deuda externa emitidos por la Provincia de Buenos Aires ha contratado asesoría legal para facilitar su diálogo con las autoridades provinciales antes de los posibles desafíos de liquidez que la Provincia pueda enfrentar durante el próximo año".
La Nación, arremetió al respecto:
Kicillof debería recordar que, para administrar una provincia con la dimensión de Buenos Aires, debe manejarse con sabiduría y prudencia, pues construir crédito es muy difícil; destruirlo es instantáneo. Y el mayor Estado de la República siempre requerirá recurrir al mercado de capitales para cubrir baches financieros y realizar las inversiones indispensables para mejorar las condiciones de vida de los bonaerenses.
Si todo fue una "puesta en escena" con el gobierno nacional, que omitió apoyarlo para presentar un frente común en la reestructuración de deuda de ambas jurisdicciones, Kicillof es la persona indicada para sobreactuar su natural rechazo por los préstamos y los prestamistas, quizás inspirado por el austríaco marxista Rudolf Hilferding, autor del El capital financiero (1910), en tiempos de la Segunda Internacional.
"El sucesor incompetente", tituló el gráfico, chicaneando al gobernador por las diferencias entre ocupar el cargo de ministro de Economía y el de gobernador: "Quizás el nuevo gobernador, ahora expuesto a la inmediación que implica gestionar una provincia, cerca de la gente y sus problemas, bien distinta a la distancia abstracta de Hipólito Yrigoyen 250, aprenda en forma tardía la relación directa que existe entre esas barriadas sin cloacas, esos niños sin asistencia escolar, esas familias diezmadas por la droga y el desempleo, y la ausencia de ese valor que, según él, solo respetan los tarados y los estúpidos".