Según Reporteros Sin Fronteras, Javier Milei “alienta las agresiones a periodistas y los ataques para desacreditar a medios y reporteros críticos con su política” y “sus partidarios lo difunden ampliamente”.
En el informe, RSF hace mención al cierre de la agencia estatal Télam bajo este gobierno, lo cual “supone un duro golpe para el derecho a la información”.
Cabe recordar que hace unos días, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, le reclamó a Milei que se abstenga de atacar la libertad de prensa, que deje de “estigmatizar a periodistas” y les permita “hacer su trabajo sin restricciones”, en un comunicado que se suma al de otras organizaciones locales e internacionales que expresaron preocupación por la actitud del Presidente de la Nación.
En América Latina, el informe de RSF destaca que Perú (125) atraviesa un deterioro de las condiciones de ejercicio del periodismo. “El país ha perdido 48 posiciones en dos años”, resalta el comunicado.
El reporte también señala la fuerte degradación de la libertad de prensa en El Salvador (del puesto 133 a 115), principalmente por “la actitud abiertamente hostil del presidente Nayib Bukele hacia el periodismo de investigacion”.
“Desde que accedió a la presidencia, en junio de 2019, el presidente Nayib Bukele ataca y amenaza a los periodistas no afines a su gobierno. El ejercicio periodístico está marcado por el acoso a medios críticos y la criminalización de la cobertura sobre seguridad pública y pandillas. El uso de trolls refuerza la narrativa oficial y la información sobre asuntos públicos es confidencial desde la pandemia”, dice el informe, justo antes de que el mandatario centroamericano comience su segundo mandato.
En América Latina, continúan como los peores clasificados Cuba (168), Nicaragua (163) y Venezuela (156), países donde “el periodismo vive sometido a una censura que se apoya en decisiones arbitrarias”.
Hay dos países de la región que mejoraron en el ranking: Chile, que subió 31 peldaños hasta el puesto 52, y Brasil, con un ascenso de diez puestos hasta el 82.
“La voluntad política puede permitir mejores garantías” para los medios, señaló la directora editorial de RSF, Anne Bocandé.
Estados Unidos retrocedió 10 puntos y quedó en el puesto 55. El informe habla de “un contexto de creciente desconfianza hacia los medios, alimentada esencialmente por la abierta hostilidad de los lideres politicos, algunos de los cuales no dudan en llamar al encarcelamiento de periodistas”. “En varias ocasiones, las fuerzas de seguridad han registrado redacciones y detenido a periodistas de forma abusiva”, agrega el informe.
Entre los datos más preocupantes a nivel global, el informe destaca que en más del 75% de países del mundo no se ejerce libremente el periodismo y que solo el 1% vive en países donde la situación de la libertad de prensa es “buena”. Hace 10 años, era el 14%.
Noruega es el país donde los medios de comunicación gozan de mejor situación, mientras que Eritrea sustituyó a Corea del Norte como el peor para la libertad de la prensa.
El informe también denuncia particularmente “la ausencia manifiesta de voluntad política de la comunidad internacional para aplicar los principios de protección de periodistas” en la guerra de Gaza. Según RSF, más de 100 reporteros palestinos murieron en el enclave por el ejército israelí, de los que al menos 22 lo hicieron ejerciendo su profesión.
“A escala mundial, se impone una constatación: la libertad de prensa está amenazada por los mismos que deberían ser sus garantes, las autoridades políticas. De los cinco indicadores que conforman la puntuación de los países, el indicador político es el que más desciende en 2024, con una caída de 7,6 puntos”, dice la introducción al informe global.
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